El presidente de Taiwán, Lai Ching-te
Taiwán asegura que Trump mantiene intacto el respaldo de EE.UU. frente a la amenaza de China
Taipéi insiste en que la política estadounidense hacia la isla «no ha cambiado» tras la cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump en Pekín y confía en que siga adelante la venta de armamento
El Gobierno de Taiwán ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad tras la reciente cumbre celebrada en Pekín entre Donald Trump y Xi Jinping. El ministro taiwanés de Asuntos Exteriores, Lin Chia-lung, aseguró este lunes que la política de Estados Unidos hacia la isla «no ha cambiado» y que Washington mantiene su compromiso con la estabilidad en el estrecho de Taiwán frente a la creciente presión militar de China.
En declaraciones recogidas por la agencia oficial CNA, el jefe de la diplomacia taiwanesa afirmó que Taipéi y Washington disponen de «canales institucionalizados» de comunicación y reveló que el Gobierno estadounidense trasladó posteriormente a las autoridades taiwanesas una sesión informativa sobre el contenido del encuentro entre Trump y Xi.
Según Lin, en esa comunicación oficial, Estados Unidos reiteró expresamente que su postura hacia Taiwán permanece intacta.
El ministro subrayó además que ambos gobiernos mantienen «posturas coincidentes» sobre la necesidad de preservar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán, especialmente ante lo que definió como la «amenaza militar» procedente de Pekín.
Las declaraciones del canciller llegan en un momento de especial tensión geopolítica después de que la Administración estadounidense anunciara una pausa temporal en una venta de armamento a Taiwán para priorizar el suministro de municiones destinadas a la campaña militar contra Irán.
La medida fue confirmada la pasada semana por el secretario interino de la Marina estadounidense, Hung Cao, y se conoció poco después de la cumbre mantenida los días 14 y 15 de mayo entre Trump y Xi Jinping en la capital china.
Durante aquel encuentro, ambos líderes abordaron directamente la cuestión taiwanesa. Trump afirmó posteriormente que tomaría una decisión «muy pronto» sobre la venta de armas a la isla y llegó a describir ese suministro militar como una «muy buena ficha negociadora» para Estados Unidos.
El presidente republicano incluso se mostró dispuesto a tratar personalmente esta cuestión con el presidente taiwanés, Lai Ching-te, conocido internacionalmente como William Lai.
Pese a esas declaraciones, Taiwán insiste en que la relación con Washington se sustenta sobre bases sólidas y permanentes. Durante una comparecencia parlamentaria posterior, Lin recordó que los vínculos entre ambos territorios descansan sobre «fundamentos institucionales», como la Ley de Relaciones con Taiwán y las llamadas «seis garantías», además del respaldo bipartidista que la isla mantiene tanto en el Congreso como en la Administración estadounidense.
«Debemos prestar atención, pero no preocuparnos en exceso», afirmó el ministro taiwanés.
Respecto al nuevo paquete de armamento estadounidense, cuyo valor podría alcanzar los 14.000 millones de dólares, Lin aseguró que el proceso «sigue avanzando conforme a la ley y a los procedimientos establecidos», recordando además que este tipo de operaciones no dependen únicamente del presidente, sino también del Congreso y del conjunto de las instituciones federales.
Taiwán depende en gran medida del apoyo militar de Estados Unidos para garantizar su capacidad de disuasión frente a China. Pekín considera la isla una parte inseparable de su territorio y nunca ha descartado recurrir a la fuerza para lograr su control.
En un contexto internacional cada vez más marcado por la pugna estratégica entre Washington y Pekín, Taipéi trata ahora de despejar cualquier duda sobre el compromiso estadounidense con su seguridad y su supervivencia política.