Gráfico que muestra los avances ucranianos y rusos
El gráfico que explica el avance ucraniano frente a Rusia en lo que va de año
El Kremlin está frustrado. El Ejército ruso pierde terreno en el frente ucraniano, mientras que los drones del enemigo ya amenazan la región de Moscú e, incluso, San Petersburgo, el mismo día que se inauguraba el conocido «Davos ruso», el gran foro económico del país, dejando en evidencia sus sistemas de defensa. El mandatario ruso, Vladimir Putin, y sus acólitos están pagando los últimos fracasos de su invasión incrementando su guerra híbrida contra los países europeos. El expresidente Dmitri Medvédev ha ido un paso más allá y la semana pasada amenazó directamente a la OTAN, asegurando que «su pacífico sueño ha terminado».
El último incidente grave tuvo lugar el pasado viernes, cuando un dron ruso impactó contra un edificio de apartamentos en la ciudad rumana de Galati, cerca de la frontera con Ucrania, hiriendo a dos personas. Todas estas renovadas amenazas de Moscú se producen en medio de un estancamiento en la línea de contacto, donde las Fuerzas Armadas ucranianas están ganando terreno. Esta situación en el frente responde, en gran medida, a los avances tanto ucranianos como rusos en el uso de aviones no tripulados, que dificultan mucho el avance de las tropas y aumentan el alcance de la llamada «kill zone» o «zona de aniquilación».
Un reciente gráfico elaborado por la agencia de noticias France-Presse (AFP), a partir de datos proporcionados por el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), asegura que, durante los meses de abril y mayo, el Ejército ucraniano ha logrado recuperar 403 km², algo que no ocurría desde el verano de 2023. Además, y según las estimaciones de los servicios de Inteligencia occidentales, Rusia estaría perdiendo unos 35.000 soldados al mes. De continuar con este ritmo, Putin se vería obligado a decretar una nueva movilización forzosa, una medida nada popular entre sus ciudadanos. Este miércoles, Ucrania ha desafiado de nuevo al país invasor lanzando durante la madrugada más de 350 drones contra 15 regiones de Rusia, incluidas Moscú y Leningrado.
Gráfico de la situación en el frente ucraniano
El Kremlin, en su discurso habitual, ha vuelto a culpar a Occidente de apoyar estos ataques, coincidiendo con la apertura del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, en el que participaba el propio Putin. «Vemos tras ellos (los ataques) a un conjunto de patrocinadores del régimen de Kiev que continúan subiendo las apuestas», advirtió el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riakov.
Por su parte, Kiev ha asegurado que uno de los objetivos de esta ofensiva era la corbeta rusa Boikiy, de la clase Steregushchy, atracada en los muelles de Krónstadt, en la región de San Petersburgo. Un vídeo difundido por las autoridades ucranianas muestra el momento del impacto de un avión no tripulado contra este buque de guerra, al que acusan de escoltar a la conocida como «flota fantasma» rusa.