Captura del vídeo publicado en X por el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, mostrando el o ataque ucraniano contra la terminal petrolera del puerto ruso de San Petersburgo
Por primera vez en la guerra prohíben salir de casa en San Petersburgo tras un ataque masivo de drones
Rusia interceptó 141 aviones no tripulados en los alrededores de la ciudad donde se desarrolla el Foro Económico Internacional que preside Putin
Las autoridades de San Petersburgo ordenaron hoy, por primera vez en toda la guerra, a los habitantes de la segunda ciudad rusa que no salgan de sus casas tras un nuevo ataque masivo ucraniano con drones.
«Permanezcan en sus casas y no salgan a la calle», escribió Alexandr Beglov, gobernador de la antigua capital zarista, en su canal de Telegram que reproduce Efe.
Ucrania ya lanzó un ataque masivo contra la urbe el miércoles, coincidiendo con el comienzo del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, presidido por el líder ruso, Vladímir Putin.
Por ese motivo, los usuarios se quejaron de continuos cortes en el servicio de internet.
A su vez, el gobernador de la adyacente región de Leningrado, Alexandr Drozdenko, informó sobre el derribo de 141 drones durante la noche, sin precisar los daños personales y materiales causados.
Según el canal de Telegram Astra, los aparatos no tripulados enemigos golpearon el Instituto de Tecnología Térmica en la localidad de Lomonósov, vinculada con la fabricación de armamento submarino; una refinería en Peterhof, localidad famosa por el Palacio de Pedro I, y un edificio de la academia de cadetes de la Armada en el puerto báltico de Kronstadt.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, había advertido el jueves en una carta abierta dirigida al jefe del Kremlin que si no aceptaba la propuesta de negociaciones directas, Kiev seguiría con su campaña de ataques contra la retaguardia rusa.
Putin rechazó ayer la oferta, aduciendo que «no le ve sentido», al tiempo que llamó públicamente al ejército ruso a seguir avanzando para hacerse con el control de todo el Donbás.