El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, junto al jefe del Ejército paquistaní, Syed Asim Munir, en Teherán
Irán pospone ahora la firma de un acuerdo de paz con Estados Unidos y niega que vaya a ser este domingo
Horas antes, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, había anunciado que probablemente se finalizaría el borrador «en las próximas 24 horas»
El régimen de Irán ha vuelto a arrojar este sábado un cubo de agua fría sobre las expectativas de cerrar un acuerdo de paz con Estados Unidos este mismo fin de semana. Así, el portavoz de Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baqai, ha declarado a la agencia oficial de noticias IRNA, que la firma del borrador «no será mañana», en referencia al domingo
«Tenemos que esperar para conocer la fecha exacta», ha subrayado Baqai, que ha sugerido que la rubrica de ese acuerdo podría producirse en «los próximos días».
Horas antes, el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, cuyo país actúa como mediador entre las partes, había defendido que probablemente se cerraría un acuerdo de paz «en las próximas 24 horas».
El diplomático iraní ha insistido, además, en que el texto que se discute «no es un acuerdo final» entre Irán y Estados Unidos sino «un entendimiento que esboza el marco general de la disputa y establece que la guerra terminará».
También explicó que la cuestión nuclear se deja para más adelante y será discutirá «en un periodo de 60 días».
Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó anoche que el acuerdo cuenta con dos partes, la primera hace referencia a la liberación de activos iraníes bloqueados en el extranjero, al levantamiento del bloqueo tanto estadounidense como iraní del estrecho de Ormuz y el fin de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano.
La segunda aborda la cuestión nuclear. A pesar de la aparente inminencia de la firma, en las últimas horas la Armada iraní reportó un ataque a un buque que trataba de cruzar Ormuz «sin permiso», mientras que Estados Unidos denunció el lanzamiento de drones por parte de Teherán en este estratégico paso por el que transitaba el 20 % del petróleo mundial antes del conflicto.