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El presidente del Movimiento de Construcción Nacional, Abdelkader Bengrina, habla durante una rueda de prensaEFE

Claves de las elecciones legislativas en Argelia: ¿qué está en juego?

Los argelinos en el extranjero, cerca de un millón, tienen un peso muy relevante en estos comicios, ya que en sus manos está la designación de una docena de escaños

Los argelinos están llamados a las urnas este jueves para elegir a los 407 diputados que los representarán en la Asamblea Popular Nacional (APN, Cámara Baja) durante los próximos cinco años, en unos comicios cuyo principal reto es la abstención y la desidia. En las legislativas de 2023 se registró la participación más baja en la historia electoral del país norteafricano con un 23,03 %.

Desde que el presidente del Gobierno, Abdelmadjid Tebboune, firmara en abril el decreto de la convocatoria electoral para la APN, las instituciones del Estado centraron sus esfuerzos en incentivar a los ciudadanos que conforman el censo –24 millones, según datos oficiales– a votar, en un ambiente con signos de comicios apenas imperceptibles. Pero, ¿qué está realmente en juego en un sistema completamente controlado por Tebboune?

Mapa de la APN

Actualmente, la Cámara Baja está dominada por el oficialista Frente de Liberación Nacional (FLN), con 164 diputados, y la Agrupación Nacional Democrática (RND, por sus siglas en francés), con cien escaños, una fuerza tradicionalmente vinculada al equilibrio del Ejecutivo.

El resto de escaños se reparten entre partidos minoritarios, oficialmente opositores, pero en la práctica se desenvuelven dentro de los márgenes marcados desde el FLN y la RND, como el Movimiento Sociedad por la Paz (MSP) –islamista moderado– o el Frente El Moustakbal, de corte nacionalista y centrista, que respaldó la reelección de Tebboune como presidente.

¿Existe una oposición real?

Entre las formaciones consideradas más críticas con el poder se encuentran el Frente de Fuerzas Socialistas (FFS), el Partido de los Trabajadores (PT) o la Agrupación por la Cultura y la Democracia (RCD, por sus siglas en francés), con representación parlamentaria minoritaria y que enfrentan constantemente represión y obstáculos parlamentarios.

A la hora de votar propuestas, estos partidos no son decisivos, ya que el número de escaños que ocupan en la ANP apenas supera el centenar, respaldado, únicamente, por un número variable de diputados independientes y otras minorías que no representan un obstáculo para las propuestas de la fuerza oficialista.

El peso de la diáspora

Los argelinos en el extranjero –donde están llamadas a votar cerca de un millón de personas– tienen un peso muy relevante en estos comicios, ya que en sus manos está la designación de una docena de escaños, un número que se incrementó en cuatro para las legislativas, mediante una reforma de la Ley Electoral y la reorganización de distritos, según la densidad demográfica.

La votación de la diáspora, que comenzó el sábado 27 de junio y se extenderá hasta el 2 de julio, se desarrolla «con gran éxito», según las autoridades del país magrebí, en centros electorales habilitados por las embajadas de Argelia en los respectivos países, entre los que Francia encabeza la lista numérica.

Preocupa la participación

La campaña electoral, que se extendió desde el 9 al 28 de junio, estuvo protagonizada por promesas de partidos y candidatos independientes relacionadas con políticas socioeconómicas, como mejoras en el empleo, los servicios públicos o el desarrollo local, entre otras.

Sin embargo, el eje central y común a todos los sectores fue la insistencia en la importancia de acudir a votar, con el objetivo de superar los datos de participación del 23,03 % de las legislativas de 2021, en las que los políticos no lograron movilizar a la población.

Resultados previsibles

Pese a la insistencia de las instituciones y candidatos en la necesidad de participar, los argelinos consideran mayoritariamente, según manifiestan en redes y en la calle, que la composición de la Cámara Baja no se modificará de manera sustancial respecto a la actual, al margen del número de electores que acudan a las urnas.