Keiko Fujimori habla en su sede de campaña en el distrito de San Borja, Lima
Keiko Fujimori, proclamada presidenta electa de Perú por el Jurado Nacional de Elecciones
El 28 de julio será la investidura donde Fujimori comenzará el mandato de cinco años
Keiko Fujimori, hija y heredera política del expresidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000), fue declarada este viernes oficialmente presidenta electa de Perú, al proclamarse los resultados de la segunda vuelta de la elección presidencial, donde venció al izquierdista Roberto Sánchez por un estrechísimo margen de 49.641 votos.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de Perú, la máxima autoridad electoral del país, aprobó los resultados, tras los intentos sin éxito de Sánchez de frenar este acto, al denunciar sin pruebas un supuesto fraude en su contra y reclamar la anulación de la votación de los peruanos en el exterior, lo que le daría el triunfo a él, que fue el más votado en el territorio nacional.
La proclamación de los resultados del JNE supone la finalización del proceso electoral sin que pueda haber ya vuelta atrás sobre el resultado, en el que Fujimori obtuvo el 50,135 % de los votos válidos, al recibir 9.223.396 papeletas; frente al 49,865 % de Sánchez, que acumuló 9.173.755 apoyos.
«Concluido el proceso electoral y proclamados los resultados por el JNE, recibo con profundo agradecimiento la confianza que millones de peruanos han depositado en mí», indicó Fujimori en sus redes sociales. La conservadora agregó que empieza una nueva etapa que asume «con responsabilidad, humildad y un profundo sentido del deber». Y añadió: «Cada día de este proceso de transición es una oportunidad para escuchar, dialogar y llegar preparados al inicio del nuevo gobierno».
Lento proceso de escrutinio
La votación se celebró el pasado 7 de junio y, casi un mes después, se produjo este viernes la proclamación de los resultados, debido al lento proceso de escrutinio del sistema electoral peruano, que exige que las actas sean trasladadas físicamente hasta las sedes de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) para ser contabilizadas.
Esto implica que aquellas actas que presenten inconsistencias deben ser antes revisadas por los jurados electorales, lo que incluye en ocasiones recuentos de votos, lo que alargó durante semanas la confirmación del triunfo de Fujimori por el ajustado margen entre ambos candidatos.
El siguiente paso será la entrega de las credenciales a Fujimori, en un acto previsto para el próximo 15 de julio en el Gran Teatro Nacional de Lima; mientras que el 28 de julio, día nacional de Perú, será la investidura presidencial donde Fujimori comenzará el mandato de cinco años para el que ha sido elegida (2026-2031) junto a Luis Galarreta como primer vicepresidente y Miguel Torres como el segundo vicepresidente.
Así, el fujimorismo volverá al poder casi veintiséis años después de que Alberto Fujimori dimitiese por fax desde Japón tras destaparse un gigantesco escándalo de corrupción para su administración, después de que hubiese sido reelegido para un tercer mandato bajo acusaciones de fraude.
Keiko Fujimori alcanzó la presidencia de Perú en su cuarta candidatura presidencial, tras perder en la segunda vuelta las tres elecciones anteriores frente al izquierdista Ollanta Humala (2011), el derechista Pedro Pablo Kuczynski (2016) y el izquierdista Pedro Castillo (2021).
Las dos últimas se definieron por 42.000 y 44.000 votos, respectivamente, por lo que esta elección fue la tercera consecutiva en que la Presidencia se decide por menos de 50.000 votos, en un país con más de 33 millones de habitantes y más de 27,3 millones de ciudadanos habilitados para votar.
La candidata y líder del partido Fuerza Popular ganó a Sánchez, que competía en nombre del encarcelado expresidente Castillo (2021-2022), con una reivindicación total del legado de su padre, fallecido en septiembre de 2024, poco después de salir de prisión al hacerse efectivo un indulto por las condenas que purgaba de delitos de lesa humanidad y corrupción.
Fujimori ha prometido derrotar al crimen organizado, principal preocupación de los peruanos para estos comicios, como su padre lo consiguió hacer en la década de los años 90 con los grupos subversivos Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), que llegaron a poner en jaque al Estado y controlar grandes zonas del país.