Imagen aérea del coretjo fúnebre con lso restos
Más de 40 millones de iraníes participaron de los funerales de Ali Jamenei mientras su hijo sigue sin dar la cara
Los cortejos fúnebres han incluido además del féretro del líder espiritual abatido, los de cuatro familiares muertos junto a él, entre ellos su nieta de 14 meses y la mujer de su hijo y sucesor, Mojtaba
El régimen iraní había planeado celebrar los funerales y el entierro de los restos de su líder espiritual, Alí Jamenei, cuando el país estuviera en calma. Es decir, cuando Irán y Estados Unidos suscribieran un acuerdo marco de paz en forma de tregua con vocación de larga duración. Y así lo hicieron, pero todo cambió cuando el presidente de Estados Unidos dio por roto el acuerdo como consecuencia de los ataques de la Guardia Revolucionaria a buques que intentaban atravesar el estrecho de Ormuz.
Esto sucedió el pasado lunes, aunque el anunció oficial se realizó el martes 9, cuando miles de iraníes llenaban las calles de Teherán –y hasta de ciudades de Irak– para asistir a los homenajes religiosos. Desde entonces, la guerra se ha recrudecido, pero no ha logrado mantener en sus casas a los millones de iraníes que claman venganza en el último día de los fastos por la muerte del líder.
Entre 41 y 43 millones de personas participaron en los funerales de Jamenei, pero en ningún sitio se vio a su heredero espiritual e hijo Mojtaba, herido durante los primeros bombardeos. Siete días en cinco ciudades de Irán e Irak pusieron fin a los funerales con el entierro este jueves en la ciudad santa de Mashad.
La agencia de noticias Fars, vinculada con la Guardia Revolucionaria, estimó «que el número total de participantes se situó entre 41 y 43 millones aproximadamente», una estimación a la que llegó usando lo que calificó como datos de «fuentes oficiales», como recuerda Afp.
Esas fuentes son las estadísticas del transporte público, el número de teléfonos activos en la mezquita de Mosala de Teherán, donde estuvo el féretro dos días, y a lo largo del recorrido del cortejo fúnebre en la capital, y el volumen de la multitud en esa procesión capitalina sumada a la realizada en Qom y Mashad, entre otros.
En el vecino Irak se estima que más de 10 millones de personas participaron el miércoles en el cortejo fúnebre de Jameneí en las provincias de Nayaf y Karbala, según un comunicado de la oficina del primer ministro de Irak, Ali al Zaidi, que calificó estas cifras de «estadísticas preliminares».
Las autoridades iraníes no han ofrecido datos oficiales de la participación del público en las multitudinarias ceremonias, pero a lo largo de las diferentes jornadas un mar de personas se congregó para despedir al religioso.
Jameneí fue abatido el primer día de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán, el 28 de febrero, tras dirigir el país más de 36 años con mano de hierro.
Los cortejos fúnebres han incluido además del féretro de Jameneí, los de cuatro familiares muertos junto a él, entre ellos su nieta de 14 meses y la mujer de su hijo y sucesor, Mojtaba, que sigue sin aparecer públicamente y sus mensajes los lee un locutor de los medios oficiales sin que se hayan difundido imágenes suyas.
Único superviviente de aquel bombardeo en el complejo presidencial las informaciones sobre el estado de salud de Mojtaba son confusas. Estados Unidos cree que tiene el rostro desfigurado y una pierna inutilizada o amputada mientras agencias de inteligencia de otros países ponen en duda que esté consciente y pueda adoptar decisiones como difundo el régimen islámico.
Con estos masivos funerales la República Islámica buscaba proyectar poderío, unidad y reivindicarse, pero el fin del acuerdo de paz ha echado por tierra sus objetivos.