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Imagen de archivo de la frontera entre Polonia y Bielorrusia para evitar la entrada irregular en el Espacio SchengenDPA vía Europa Press

Así luchan contra la inmigración irregular los países que, como España, tienen frontera Schengen

Italia y Finlandia han pedido la salida de España de la zona donde se permite la libre circulación de personas. Son países que tienen su peso, ellos también son frontera Schengen

El pasado jueves 30 de julio entraron en Ceuta de forma irregular 50.000 marroquíes en una sola jornada. Esta cifra equivale al 74,6 % de la totalidad de inmigrantes que entraron en todos los países de Europa en los seis primeros meses de este año 2026. De ahí que países como Italia o Finlandia hayan pedido la salida de España del Espacio Schengen, ese espacio en el que se permite la libre circulación de ciudadanos sin necesidad de pasaporte o visado, e, incluso, el país que gobierna Giorgia Meloni suspendió el acuerdo Schengen con España el día 31.

La preocupación es evidente; si los marroquíes que entraron en Ceuta, es decir, que entraron en España, optaran por repartirse por el resto de Europa, supondría que prácticamente duplicaría la inmigración registrada en el primer semestre del año.

Y esta petición fue realizada por dos países que, a su vez, son frontera Schengen, es decir, que, como España, son puerta de entrada a ese espacio de libre circulación.

Entrada irregular de inmigrantes en Europa en los seis primeros meses del añoFrontex

De hecho, durante esos seis primeros meses del año, la vía del Mediterráneo occidental, que incluye la llamada vía argelina, que lleva pateras de inmigrantes a Baleares, a la costa mediterránea de España y el Estrecho de Gibraltar, es la única puerta de entrada al Espacio Schengen en la que ha crecido la entrada de inmigrantes, un 17 %, según la Agencia Europea de Fronteras (Frontex), que a su vez recoge datos de los gobiernos europeos. Y la entrada del Mediterráneo Central, que contabiliza las entradas de inmigrantes irregulares a Italia, el país donde su primera ministra, Giorgia Meloni, ha llegado a suspender el Espacio Schengen con España, ha conseguido frenar el número de inmigrantes a menos de la mitad que en el primer semestre del año 2025.

De manera que la entrada masiva de inmigrantes a Ceuta del pasado 30 de julio, impulsada según ellos por las políticas realizadas por el Gobierno de Pedro Sánchez que han generado un 'efecto llamada', ha despertado el temor de que todo el esfuerzo que está realizando Italia por reducir la llegada de inmigrantes quede en papel mojado.

Pero ¿cómo han hecho estos países, no solo Italia, sino el resto de estados que conforman la frontera Schengen, excepto España, para reducir la entrada de inmigrantes?

Mediterráneo Central (Italia)

Italia es el país donde España habitualmente se suele fijar. Y su ruta, la del Mediterráneo Central se ha reducido un 52 % en los primeros meses del año.

Así, Italia ha reforzado la colaboración con Frontex, justo lo contrario de lo que hizo el ministro español, Fernando Grande-Marlaska, cuando la agencia europea le ofreció ayuda. La última vez, este mismo jueves.

Además, el Gobierno de Giorgia Meloni ha introducido un procedimiento acelerado de retorno en la misma frontera y, al igual que ha hecho Europa, ha establecido una serie de «países seguros» desde los que es casi imposible acceder por petición de asilo.

Finalmente, ha ampliado el catálogo de delitos que conllevan la expulsión del país y se han aumentado las circunstancias en las que un juez, tras una condena, puede ordenar la expulsión o el retorno de un extranjero. También se ha establecido un procedimiento acelerado para la expulsión de extranjeros detenidos.

Mediterráneo Oriental (Grecia)

Grecia, el otro país gran receptor de la inmigración en Europa a través de la ruta del Mediterráneo Oriental. También ha conseguido reducir notablemente la llegada de inmigrantes de forma irregular. Concretamente, un 20 %. El propio primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, aseguró que «creemos que tenemos fronteras y tenemos territorio y lo protegeremos».

Para ello, han suspendido temporalmente el procedimiento de examen de las solicitudes de asilo para quienes llegan por mar desde países del norte de África.

Y, además, el Parlamento heleno ha aprobado un proyecto de ley que facilita la expulsión de inmigrantes en situación irregular y endurece las penas para quienes incumplan la ley migratoria.

Balcanes (Hungría y Croacia)

Aunque se habla menos de la ruta balcánica, también genera importantes problemas en países como Hungría o Croacia. Y también se ha reducido notablemente la llegada de inmigrantes a estos lugares. Hasta un 24 % en los seis primeros meses del año respecto a 2025 con la llegada de 4.009 inmigrantes irregulares en seis meses.

La Hungría de Viktor Orbán aplicó una política de tolerancia cero con la inmigración irregular. De hecho, en 2024 fue multada por no cumplir con la política de asilo y Orbán aseguró que prefería pagar la multa. «Parece que los inmigrantes ilegales son más importantes para los burócratas de Bruselas que sus propios ciudadanos europeos», aseguró el primer ministro búlgaro.

Con el cambio de Gobierno que se produjo tras la victoria electoral de Peter Magyar el pasado 12 de abril, no ha cambiado demasiado la política migratoria de Hungría. El nuevo primer ministro prometió mantener la «tolerancia cero» con la inmigración irregular.

Croacia, por su parte, ha establecido patrullas trilaterales con Italia y Eslovenia para proteger sus fronteras. Además, ha reforzado la frontera con Bosnia y Herzegovina hasta el punto en que ha recibido recriminaciones por parte de Europa por las devoluciones en caliente que realiza en esa frontera.

Países Bálticos

Los países bálticos son la ruta más oriental de Europa. Y también por esa frontera tratan de entrar muchos inmigrantes a Europa, especialmente desde Bielorrusia y Rusia. Por eso precisamente, han reforzado mucho más su lucha contra la inmigración, ya que en buena medida es una inmigración de la guerra provocada por Putin con su intento de invasión de Ucrania hace cuatro años y medio. Por eso, según Frontex, la entrada de inmigrantes ha caído un 39 % en el primer semestre del año.

Estonia ha reforzado la frontera con Rusia con muros, búnkers e, incluso, minas, por motivos obvios. Pero más allá del contexto bélico, ha impuesto una cuota de 1.292 inmigrantes no europeos al año. Y desde el 1 de enero, Estonia tiene criterios más estrictos para los permisos de residencia permanente y de trabajo, incluyendo requisitos de idioma estonio (nivel A2) y programas de acogida obligatorios.

Lituania, por su parte, directamente ha decretado el estado de emergencia en la frontera y ha creado patrullas de voluntarios armadas que complementan las patrullas fronterizas. Además, desde el año pasado tiene legalizada la llamada devolución en caliente para los bielorrusos, por la que se les devuelve a su país sin preguntar.

Finalmente, Letonia también se ha sumado a la tolerancia cero con la inmigración, aun a costa de no cumplir las cuotas de la Unión Europea; ha militarizado la frontera y ha vallado toda la separación con sus países vecinos.