Nigel Farage (derecha) líder del partido británico Reform UK
Nigel Farage promete que si llega al poder enviará a los presos extranjeros en cárceles británicas a El Salvador
El partido UK Reform ha declarado repetidamente que quiere deportar a hasta 10.000 presos encarcelados por delitos graves
El líder conservador británico Nigel Farage, líder del partido Reform UK, confirmó el lunes en una rueda de prensa que planea enviar a extranjeros presos en cárceles británicas a El Salvador si llega al poder en el Reino Unido.
Con tal fin, el partido va a enviar a dos emisarios, la antigua funcionaria de prisiones Vanessa Frake y el presidente del partido Lee Anderson, a negociar con las autoridades salvadoreñas los eventuales planes de deportación.
Hasta el momento, el Gobierno de El Salvador no ha confirmado que vaya a entablar estas negociaciones con un partido que ni siquiera está en el gobierno, y que en sus cálculos más optimistas tendría que esperar hasta las elecciones de 2029 para lograrlo, salvo que se celebren elecciones anticipadas.
«Internar a un reo extranjero en El Salvador tendrá un costo de la mitad de internarlo en este país, y esto nos dará más espacio en nuestras prisiones», dijo Farage, cuyo partido ha declarado repetidamente que quiere deportar a hasta 10.000 presos encarcelados por delitos graves.
Y con respecto a las condiciones que reúnen las prisiones salvadoreñas -ampliamente criticadas por grupos pro derechos humanos- Farage dijo: «Nos cercioraremos de que esas condiciones sean sensibles, razonables y apropiadas».
«No todas las prisiones (salvadoreñas) son las jaulas que ustedes han visto en televisión», agregó el político británico.
Con la rueda de prensa, Farage vincula dos cuestiones candentes en el debate político británico: la inmigración ilegal y la superpoblación carcelaria, después de que el Gobierno laborista de Andy Burnham se viera envuelto en una polémica por su programa de liberación anticipada de presos.
La decisión del Gobierno laborista permitiría la salida de miles de reclusos tras haber cumplido solo un tercio de su condena, a fin de contar con más espacio en las cárceles
Farage reconoció que el Gobierno laborista «ha heredado una situación (sobre las cárceles) muy muy difícil» de los gobiernos conservadores anteriores, pero «no parecen tener la imaginación para saber resolverla».
Con estas palabras, Farage lanza dos dardos, contra el Gobierno laborista por un lado y contra los conservadores por otro, teniendo en cuenta que su partido necesita lograr votos del campo de la derecha conservadora, lo que parece a su alcance, a juzgar por los sondeos de opinión.
Este próximo jueves día 13, Farage espera ganar el escaño de Clacton, en el sureste de Inglaterra, que tenía hasta el pasado julio, cuando decidió dimitir para volver a concurrir como candidato para demostrar que mantiene el apoyo de su electorado local.