El presidente estadounidense Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca
Trump salió de Turquía oculto en un carrito de equipaje y con un avión señuelo ante una amenaza de Irán
La Casa Blanca diseñó un dispositivo secreto para proteger al presidente durante su regreso a EEUU tras la cumbre de la OTAN
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandonó Turquía el pasado mes de julio bajo un dispositivo de seguridad extraordinario ante una amenaza considerada creíble contra el avión presidencial. El mandatario fue trasladado discretamente hasta la aeronave en un carrito utilizado para transportar equipaje y personal, mientras otro avión presidencial despegaba del país como señuelo.
La operación, revelada este lunes por The New York Times y The Washington Post, fue diseñada por las autoridades estadounidenses después de que los servicios de inteligencia detectaran una amenaza procedente de Irán contra el Air Force One. Según funcionarios de la Casa Blanca citados por ambos medios, el objetivo era impedir que los posibles atacantes pudieran determinar en qué aeronave viajaba Trump.
El presidente estadounidense Donald Trump tras bajar del Air Force One
El dispositivo se puso en marcha durante la salida del presidente de Turquía, donde había participado en la cumbre de la OTAN celebrada el mes anterior. Trump fue conducido desde la zona en la que se encontraba hasta un avión militar mediante un carrito de servicio, una maniobra destinada a mantener ocultos sus movimientos.
Al mismo tiempo, otra aeronave presidencial abandonó Turquía para actuar como señuelo. De esta forma, las autoridades estadounidenses buscaban dificultar la identificación del avión que transportaba realmente al presidente y reducir el riesgo de un posible ataque durante el trayecto de regreso a Estados Unidos.
La operación se integró en un dispositivo de seguridad más amplio destinado a ocultar los desplazamientos de Trump y evitar que pudiera ser localizado con precisión.
Trump negó entonces que existiera una amenaza
El propio Trump negó en aquel momento que el cambio de avión estuviera relacionado con una amenaza iraní. El presidente explicó que la aeronave que iba a utilizarse tenía previsto volar posteriormente al Reino Unido para que militares estadounidenses pudieran familiarizarse con ella.
Preguntado entonces sobre si existía una amenaza creíble contra el avión presidencial, Trump respondió: «Tengo una amenaza todo el tiempo. Soy el número uno de su lista».
El presidente de los EEUU, Donald Trump
Las revelaciones conocidas ahora apuntan, sin embargo, a que los servicios de inteligencia estadounidenses sí habían identificado un riesgo específico relacionado con Irán y que las autoridades habían preparado medidas extraordinarias para impedir que la aeronave de Trump pudiera ser identificada.
Una cuenta de X siguió la pista de los aviones
La reconstrucción de la operación secreta contó también con una pista procedente de las redes sociales. La cuenta de X especializada en el seguimiento de aeronaves militares La Nueva Fuerza Aérea 51 detectó movimientos inusuales de los aviones implicados en la salida de Trump de Turquía, según explicó Dan Lamothe, uno de los periodistas de The Washington Post que participaron en la investigación.
La cuenta identificó que un avión militar C-32A de la Fuerza Aérea estadounidense, con sus sistemas de seguimiento desconectados, había aterrizado junto al avión presidencial en una base militar británica de Suffolk. El movimiento ayudó a los periodistas a reconstruir la maniobra con la que Trump fue trasladado en secreto desde el Air Force One hasta la aeronave militar.
Miembros del personal de seguridad montando guardia frente al Air Force One
Trump había embarcado públicamente en el antiguo Air Force One, un Boeing 747, mientras los periodistas y parte del personal de la Casa Blanca permanecían a bordo. Sin embargo, minutos después fue trasladado en un vehículo de servicio hasta el C-32A, que emprendió el vuelo con el presidente mientras el Air Force One continuaba su ruta convertido en un señuelo.
La maniobra permitió mantener durante horas el engaño incluso a los periodistas que acompañaban habitualmente al presidente. Tres fuentes de la Administración confirmaron al Post que el avión presidencial fue utilizado deliberadamente como señuelo para ocultar la ubicación de Trump ante la amenaza de asesinato vinculada con Irán.