El historiador francés Bernard Lugan
Un historiador francés discute la españolidad de Ceuta y Melilla desde la prensa marroquí
Bernard Lugan establecía en el año 788 «el primer Estado marroquí»
En 2021, achacó las avalanchas migratorias en Ceuta a una respuesta por la hospitalización del Polisario en España
Desde que el pasado 30 de julio se ejecutase la invasión migratoria a Ceuta, ya han sido varios los ministros marroquíes que han llamado a anexionar la ciudad autónoma –junto con Melilla– al reino alauí, pese a que pertenecen a España desde hace más de cinco siglos.
Ahora es la prensa oficialista la que ha dado el paso hacia la propaganda con el fin de justificar sus intereses anexionistas, sin ningún tipo de justificación histórica. Y su estrategia se centra precisamente en esta rama. El historiador francés, nacido en Mequinez (Marruecos), Bernard Lugan publicaba una columna en el medio Le360 titulada De 766 a 1415, antes de ser portuguesa y después española, Ceuta-Sebta fue una ciudad marroquí.
Lugan llamaba «propaganda española» a la negativa de que Ceuta hubiera sido marroquí alguna vez antes de su anexión a Portugal y su posterior paso a manos españolas. Sostenía que, en la Antigüedad, después de ser «fenicia, griega, cartaginesa, romana y bizantina», fue posteriormente «marroquí bajo los idrisíes, almorávides, almohades y meriníes, con algunos intervalos de dominio del Reino de Granada».
Establece el primer Marruecos en el 788
Retrocediendo hasta el año 42, afirmaba que Roma se apoderó de Mauritania, a la que llama «el actual Marruecos», quedando Ceuta integrada en la provincia Mauritania Tingitana y siendo «administrada desde Tingis, la actual Tánger». Tras ser conquistada por los bizantinos, prosigue el historiador, llegarían los árabes que, en el 709 se hicieron con la ciudad. «En 788, esta última pasó bajo la autoridad de los idrisíes, fundadores de la primera dinastía y del primer Estado marroquí», afirma, para después continuar exponiendo que Ceuta fue tomada en el 931 por el califa omeya de Córdoba Abderramán III.
Prosigue aseverando que la ciudad «volvió a ser marroquí» en el siglo XI «al quedar bajo control de la dinastía almorávide». En este tiempo, la ciudad sirvió como puerto desde donde partía «el cuerpo expedicionario desde donde Youssef ben Tachfine trasladó su ejército al norte del estrecho de Gibraltar antes de imponerse a las fuerzas cristianas del rey Alfonso VI de Castilla en la batalla de Zallaqa, el 23 de octubre de 1086».
El historiador insiste en que un siglo después seguía siendo administrada «por una dinastía marroquí, la almohade». Lo mismo en el XIII. «Otra dinastía marroquí, la meriní, estableció su soberanía sobre Ceuta-Sebta», hasta que Portugal «aprovechó esta situación para lanzar la expedición que, en 1415, le permitiría arrebatar por sorpresa Ceuta a Marruecos».
La hospitalización del Polisario, el motivo de las avalanchas migratorias
Bernard Lugan es un historiador especializado en historia africana y profesor en la Universidad Jean Moulin Lyon III y la escuela militar de Saint-Cyr, se ha referido a la anexión de Marruecos del Sáhara Occidental. De este afirmaba en una entrevista al mismo medio en enero de 2024 que el Sáhara Occidental «siempre ha sido marroquí» y que «al sur, afortunadamente, Marruecos recuperó su Sáhara».
En cuanto a Ceuta y Melilla, las de este lunes no han sido las primeras declaraciones. En su revista El África real, ocupaba el tema central de su portada el número de junio de 2021, con el título «Las nuevas puertas de la inmigración».
En su editorial, en el que se refiere a Ceuta como un «enclave español» culpaba la avalancha migratoria a que «la izquierda española se le iluminaban los ojos» con el Polisario. Así, arremetía contra el PSOE por orquestar «de forma meticulosa y clandestina la hospitalización en España de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario bajo un nombre falso». Acusando al Polisario de recluir durante décadas a «miles de civiles saharauis en campos establecidos en Argelia», acusaba al Ejecutivo de ocultar »estas realidades« y considerar al Polisario como «portador de ideales democráticos en contraste con el Marruecos feudal». «Y, como al mismo tiempo, jugando en dos frentes a la vez, el Gobierno español le pide que impida el paso de migrantes, Marruecos ha emitido una advertencia a los líderes socialistas españoles... Y, a través de ellos, a la izquierda europea que, en Bruselas, apoya al Polisario por razones ideológicas».