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Fotografía tomada del informe oficial de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad NacionalEFE

Estados Unidos

La hoy cerrada Alligator Alcatraz confinaba a los inmigrantes en jaulas metálicas

El personal de las instalaciones alegó que estos recintos de unos 2,3 metros de alto eran «zonas de calma» para que los detenidos se tranquilizaran, y que incluso eran los inmigrantes quienes solicitaban acceder a ellas

Una investigación del Gobierno de Estados Unidos constató las condiciones de hacinamiento, abusos y el uso de pequeñas jaulas metálicas como «zonas de calma» para los inmigrantes detenidos en Alligator Alcatraz, antes de su cierre este verano en el sur de Florida.

La existencia de estas celdas de 1,7 metros cuadrados de superficie fue uno de los detalles más reveladores de un informe de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) tras varias inspecciones al centro de detención de inmigrantes, que fue inaugurado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en julio de 2025.

Según los inspectores, hasta 79 inmigrantes fueron confinados «entre varios minutos y casi dos horas» en estas pequeñas jaulas entre el 17 de julio de 2025 y el 18 de enero de 2026.

Aunque el personal de Alligator Alcatraz alegó que estos recintos de unos 2,3 metros de alto eran «zonas de calma» para que los detenidos se tranquilizaran, y que incluso eran los inmigrantes quienes solicitaban acceder a ellas, la investigación halló evidencias de que también se emplearon a modo de castigo.

«El uso de estos espacios tan restrictivos contraviene las normas de trato humano, las cuales exigen mantener a los internos en el entorno menos restrictivo posible», sostuvo el informe divulgado este lunes.

El hacinamiento de los inmigrantes también era evidente en el centro, según la investigación, que advirtió de que el lugar, en medio del humedal de los Everglades, violaba «los estándares de espacio vital».

La normativa nacional establece que cada detenido disponga de al menos siete metros cuadrados de superficie, pero a su máxima capacidad el centro solo ofrecía 2,6 metros cuadrados por interno.

La ausencia de espacio, fácilmente apreciable en varias fotografías que acompañan el informe, «redujo la movilidad diaria de los internos, aumentando los niveles de estrés y el riesgo de propagación de enfermedades contagiosas», según los inspectores.

Alligator Alcatraz también incumplió los estándares sanitarios, de atención médica y de alimentación.

Los detenidos manifestaron «retrasos significativos» en la evaluación médica de los recién llegados, objetos de higiene personal «insuficientes» o raciones de comida demasiado pequeñas y en mal estado de conservación.

Además, indicaron que tuvieron prohibido salir al exterior durante algunas semanas, lo que contraviene la normativa.

Pese a las conclusiones del informe, el DHS aseguró que el centro «operaba bajo la autoridad del estado de Florida mediante un acuerdo marco y no bajo la gestión directa del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), por lo que los estándares federales de detención no le eran aplicables».