El presidente de Estados Unidos, Donald Trump
Trump vuelve a criticar a la Reserva Federal por subir los tipos de interés en cuatro puntos
Por primera vez desde 2023, la Reserva Federal incrementa el precio del dinero
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a criticar nuevamente este miércoles a la Reserva Federal después de que la entidad incrementará los tipos de interés en un cuarto de punto.
Se trata de una decisión que supone su primer endurecimiento monetario en más de tres años y que llega apenas seis semanas antes de las elecciones de medio mandato, a las que Trump llega con varios frentes abiertos.
«Los tipos de interés en Estados Unidos deberían ser del 1 % o menos, porque tenemos la mejor calificación crediticia del mundo, ¡con mucha diferencia!», ha manifestado el republicano, que ha repetido en varias ocasiones que su país debería tener el referencial más bajo del mundo desarrollado para estimular el crecimiento.
Por primera vez desde 2023, la Reserva Federal incrementa el precio del dinero, subiendo los tipos en un cuarto de punto y dejándolos en una horquilla entre el 3,75 y el 4 % debido a una persistente inflación motivada por la guerra contra Irán, sumada a la fortaleza del mercado laboral estadounidense.
«¡Nuestro país está viviendo un auge de nuevas inversiones! Si dejáramos de comerciar con todos los países con los que tenemos déficit, que son la mayoría, ganaríamos al menos 1,5 billones de dólares al año», ha añadido el mandatario, que ya amenazó a principios de mes con interrumpir el comercio con países que mantengan superávit con Estados Unidos si la Reserva Federal no recorta tipos.
«Estamos sacando adelante a casi todos los países del mundo, y eso no puede continuar así. ¡Bajen los tipos de interés para los Estados Unidos de América y háganlo rápido», ha terminado el propio Trump en su mensaje.
Ahora Trump se tiene que enfrentar a la reducción del crédito que previsiblemente derive de esta subida de tasas a un mes y medio de unas elecciones de medio mandato en las que el presidente estadounidense se juega el control del Congreso.