Décadas de incertidumbre en el Líbano con los soldados españoles desplegados con FINUL
Lo que fue concebido como de carácter provisional ha continuado su despliegue hasta 2026. El mandato establecido por las Resoluciones se ha visto dificultado en cumplir su misión y restaurar la paz y seguridad por los límites contenidos en estas
Una columna de humo se eleva en el sur de Líbano tras los bombardeos de Israel
Desde el año 2006, con su incorporación en la Fuerza Interina de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL), España ha concentrado un notorio protagonismo en el despliegue, llegando hasta a liderar la Brigada en el sur libanés.
El papel desempeñado por la FINUL y sus resultados constatan que su presencia no es solo una imagen de paz y seguridad, sino que confirma que su sola continuidad es necesaria para evitar una mayor escalada internacional. Aun con ello, en el caso de un nuevo despliegue español de manera individual, sería necesario valorar los fallos cometidos por las Resoluciones que se emitieron y así evitar los límites estructurales que redujeron la actuación de la FINUL, impidiendo una respuesta efectiva ante diversos ataques sistemáticos.
El Líbano se ha visto enfrentado a diversos ataques desde su dominio francés. Después de su independencia, la diversidad cultural propia, así como la de las distintas naciones que lo rodean, ha suscitado una trama de intereses internacionales. También es vital recalcar que, en esta trama de intereses, Siria desempeña un papel protagonista por sus constantes reclamaciones de territorio libanés que consideran como propio, llegando a tener apoyo panarabista.
Con el inicio de los conflictos con la guerra árabe-israelí de 1948 y la notoria Guerra de los Seis Días se dio lugar a la huida de miles de palestinos a territorio libanés. Conflictos que, para poder entender la actualidad geopolítica de estos territorios, se intensificaron cuando Líbano, junto con Egipto, Arabia Saudí, Siria y Jordania decidieron reconocer el Estado de Palestina.
Fue con la masacre de la carretera costera en las proximidades de Tel Aviv y la Operación Litani cuando el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas decide crear la FINUL con las Resoluciones n.º 425 y n.º 426 de 1978, y la posterior Resolución n.º 1701 de 2006, con la incorporación en esta de España. Desde entonces, se ha mantenido una presencia continuada con funciones de observación y vigilancia.
De entrada, la Resolución n.º 425 ya planteó un problema al no delimitar geográficamente el ámbito de actuación de la FINUL, y limitándose a llamarlo sur libanés. La Línea Azul, reconocida por las Naciones Unidas el 7 de junio de 2000, es la referencia para la seguridad y vigilancia del territorio tanto aéreo como terrestre.
Las Fuerzas Armadas españolas han declarado en múltiples ocasiones su voluntad de mantener viva su presencia como ayuda en el conflicto una vez concluida la misión de la FINUL. Cabe mencionar que la Brigada Multinacional Este ha contado en diversas ocasiones con la participación y apoyo de países como Nepal, Malasia, Polonia, China, India, Indonesia, Francia, Brasil… Con ello, podría ser que hubiese un acuerdo entre distintos países para organizarse en, dado el caso, un nuevo despliegue.
En definitiva, lo que fue concebido como de carácter provisional ha continuado su despliegue hasta 2026. El mandato establecido por las Resoluciones se ha visto dificultado en cumplir su misión y restaurar la paz y seguridad por los límites contenidos en estas. Aún más, con la escalada del conflicto el 7 de octubre de 2023, todas las fuerzas políticas y militares internacionales han pasado a formar parte del conflicto.