El primer ministro israelí y y líder del Likud, Benjamin Netanyahu
Perfil Benjamin Netanyahu, de ser el 'rey' de Israel a pelear por su supervivencia
Benjamin Netanyahu (Tel Aviv, 1949) –conocido popularmente como 'Bibi'– ha forjado durante décadas su imagen de Mr. Seguridad. Un líder fuerte y carismático. El único capaz –eso dice él– de hacer frente a las múltiples amenazas que acechan a Israel, una nación rodeada de enemigos. Sin embargo, esa faceta de Netanyahu se derrumbó por completo el 7 de octubre de 2023, cuando miles de terroristas de Hamás se infiltraron en el sur del país, asesinando a sangre fría a más de 1.200 israelíes y secuestrando a otros 250.
Esta masacre fue el mayor atentado contra el pueblo judío desde el Holocausto, y Netanyahu, como primer ministro de Israel, era el principal responsable de evitar ese atentado, y se le culpa de no haber previsto un ataque de semejante magnitud. El 7 de octubre desencadenó la posterior guerra en la franja de Gaza –que le ha valido una orden de arresto internacional de la Corte Penal Internacional (CPI)–, así como los conflictos contra Hezbolá en el Líbano y contra Irán. Una manera de Bibi de resarcirse del fallo de seguridad de octubre y tapar su responsabilidad.
En estos últimos tres años de conflictos en Oriente Medio, Netanyahu ha podido proclamar grandes victorias, como la eliminación del líder de Hamás en Gaza y cerebro de la masacre contra Israel, Yahya Sinwar; de su líder político, Ismail Haniya; del secretario general de Hezbolá, Hasan Nasralá, y del líder supremo de Irán, Alí Jamenei. Sin embargo, gran parte de los israelíes le siguen culpando por la masacre de Hamás y exigen una comisión de investigación independiente que investigue lo ocurrido, algo que Bibi se empeña en bloquear. Por eso, a esta nueva cita con las urnas, el eterno Netanyahu llega con prácticamente todas las encuestas en contra.
Los últimos sondeos dan a la formación del actual primer ministro hebreo, el Likud, entre 18 y 21 escaños en la Knéset (Parlamento israelí), muy lejos de los 32 asientos que logró en los anteriores comicios. Su principal rival, el exgeneral Gadi Eisenkot, líder de Yashar (¡Recto!), lograría unos 23 escaños de los 120 del Parlamento. Unos datos que no vaticinan una victoria clara de ninguno de los dos grandes bloques en los que se ha dividido la política israelí: el bloque pro-Netanyahu y el bloque anti-Netanyahu. Porque, en el país hebreo, la precampaña electoral y la posterior campaña se han centrado en él, a quien muchos aún consideran HaMelej (el rey, en hebreo).
Netanyahu es un animal político. Un auténtico superviviente. Siempre que se le ha dado por muerto o acabado, ha logrado resurgir, y esta puede ser la enésima vez que, con todo en contra –el 7 de octubre, los casos de corrupción y un largo etcétera–, logre resurgir de sus cenizas y perpetuarse en el poder. En su historial acumula ya varios hitos. Con 46 años, en 1996 se convirtió en el primer ministro más joven de Israel al derrotar al entonces favorito, Simón Peres, en un ajustadísimo recuento. Tres años después perdió ante el laborista Ehud Barak, pero volvió al poder en 2009 y ahí se atrincheró hasta 2021, cuando una coalición completamente heterogénea, que aglutinaba partidos de derechas, de izquierdas y árabes, le arrebató el Gobierno por un pequeño lapso de tiempo de apenas un año.
En 2022 volvió a la jefatura del Gobierno de la mano de los partidos ultranacionalistas y ultraortodoxos, cuyas iniciativas, como la polémica reforma judicial, propiciaron las mayores protestas contra un Ejecutivo en la historia de Israel, justo meses antes del atentado de Hamás. Así, Netanyahu se ha convertido en el primer ministro que más tiempo ha gobernado en Israel en su conjunto: 19 años. Es uno de los pocos líderes de su generación que domina el inglés como si fuera su idioma materno. Esto se debe a que vivió gran parte de su juventud en Estados Unidos, cuando su padre, Benzion Netanyahu –especializado en la historia judía–, se trasladó a Filadelfia para trabajar como historiador.
Bibi cursó sus estudios universitarios en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), donde se graduó en arquitectura y cursó estudios de gestión empresarial y ciencias políticas. También trabajó en la Embajada israelí en Washington y fue embajador de Israel ante Naciones Unidas entre 1984 y 1988. La muerte de su hermano mayor, el soldado Yonatan Netanyahu, en 1976, durante una operación militar israelí de rescate de rehenes en Entebbe, Uganda, fue lo que le impulsó a meterse en política y catapultó su vida hacia la esfera pública. Recorrió auditorios por todo Estados Unidos dando conferencias sobre la lucha antiterrorista. Ahora, Mr. Seguridad, el gran superviviente, pone a prueba su figura en unas elecciones en las que hasta la última papeleta será decisiva.