Miembros de la Gendarmería serbia montan guardia en la entrada de la embajada israelí en Belgrado
Abatido un yihadista tras atacar a un policía frente a la embajada de Israel en Belgrado
Las autoridades serbias apuntan a que se trata de un extremista, miembro o al menos simpatizante del grupo terrorista Estado Islámico
Un menor armado con dos cuchillos ha sido abatido a tiros en la madrugada de este miércoles después de que atacara a un policía que custodiaba la embajada de Israel en Belgrado, ha informado el ministro del Interior serbio, Ivica Dacic.
«El ataque tuvo lugar alrededor de las 00:15 hora local», declaró el ministro en un comunicado en el que calificó el suceso de acto terrorista e informó de que se ha elevado al máximo la alerta terrorista en el país balcánico tras este suceso.
Por su parte, Israel ha confirmado que se trata de un «atentado terrorista». «Confirmamos la información sobre un intento de atentado terrorista cerca de la embajada de Israel en Belgrado. El agresor fue neutralizado por la Policía local. Ningún miembro del personal de la embajada resultó herido y la misión estaba cerrada en el momento del incidente», escribió el Ministerio de Relaciones Exteriores en X, antes Twitter.
Las autoridades serbias apuntan a que se trata de un presunto yihadista, miembro o al menos simpatizante del grupo terrorista Estado Islámico (EI), a juzgar por su perfil en Instagram, donde aparecía ondeando la bandera de la organización.
«Nuestros servicios (de Inteligencia) lo estaban vigilando y es sabido que era un seguidor del EI», indicó el ministro, quien señaló que, no obstante, su identidad todavía no ha sido establecida por completo.
Antes de abalanzarse contra el agente –miembro de la Gendarmería– y atacarlo con los cuchillos, el agresor gritó: «Allahu Akbar» (Alá es grande).
El policía lo abatió tras sufrir heridas leves en el rostro y se encuentra fuera de peligro, según el diario Danas.
Las autoridades sospechan que el atacante procedía de Sabac, una localidad situada a unos 85 kilómetros al oeste de Belgrado.
A raíz del suceso, las autoridades elevaron al máximo la alerta antiterrorista (nivel rojo), lo que implica una mayor presencia policial y controles reforzados en puntos estratégicos.