El primer ministro británico, Andy Burnham, con una bandera europea detrás
Ministros británicos enfrían las ganas de entrar en la UE: «Primero habrá que saber qué rumbo toma Europa»
Los jefes de las carteras de Economía y de Negocios ponen en duda el entusiasmo despertado por el primer ministro, Andy Burnham
A tres semanas de que Bruselas acoja la esperada cumbre entre Reino Unido y la Unión Europea, dos ministros británicos se han encargado de enfriar las expectativas de regreso a la comunidad europea despertadas hace un mes por el primer ministro, Andy Burnham y que venía refrendado por un respaldo popular de más del 60 % de los británicos.
En concreto, el ministro de Negocios, Jonathan Reynolds, afirmó este viernes que su país tiene que tener más claridad sobre el rumbo que toma la UE en este momento antes de optar por un estrechamiento de lazos.
Preguntado sobre si comparte el sueño de Burnham de volver a la UE, dijo: «Sinceramente, no puedo responder a eso, debido a algunas corrientes políticas muy fuertes en los Estados miembros», dijo, lo que se interpretó como alusiones al ascenso de partidos populistas en la Unión.
Y se mostró cauto en su propia visión: «Para mí, se trata de un acercamiento sobre asuntos (concretos). ¿Cuál es su enfoque sobre cómo regular la tecnología, o la IA? ¿Cuán dinámica va a ser su economía?», dijo Reynolds.
Sus palabras vienen pocas horas después de que también el ministro de Economía, John Healey, echara varios jarros de agua fría sobre el eventual acercamiento a la UE.
En varias entrevistas el jueves, Healey dijo que no debía darse por descontado que volver al mercado único traería más crecimiento al país, subrayó la necesidad de aceptar el resultado del referéndum del Brexit de 2016 y, por último, vaticinó que no veía realista pensar en un retorno a la UE durante su vida.
Así pues, parece que ni siquiera dentro del gabinete de Burnham se comparte la idea de los beneficios de acercarse a la UE, y los ministros contradicen o matizan la frase de Burnham en el último congreso del Partido Laborista de que el Brexit «había traído más perjuicios que beneficios al Reino Unido».