El Consejo de Seguridad de la ONU
Rusia y EE.UU. se vetan mutuamente en la ONU y dejan en el aire el futuro de la misión en el Sáhara
Moscú bloquea la propuesta estadounidense, que apostaba por el plan de autonomía marroquí, y Washington rechaza la alternativa rusa para prorrogar la Minurso
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha fracasado en su intento de renovar el mandato de la misión internacional en el Sáhara Occidental (Minurso) después de que Rusia y Estados Unidos bloquearan mutuamente sus respectivas propuestas. El doble enfrentamiento deja en el aire la continuidad de los cascos azules en el territorio, cuyo mandato expira este sábado 31 de octubre, y supone un nuevo revés para los esfuerzos diplomáticos destinados a resolver un conflicto enquistado desde hace décadas.
La primera votación se saldó con once votos a favor, uno en contra —el de Rusia— y tres abstenciones. El veto de Moscú impidió que prosperase la iniciativa estadounidense, que planteaba prorrogar la misión durante un año, pero introducía cambios en su denominación y en el marco político para resolver la disputa.
Washington pretendía eliminar la referencia al referéndum de autodeterminación del nombre de la misión y respaldar el plan de autonomía presentado por Marruecos bajo su soberanía como base para las negociaciones. La propuesta suponía un espaldarazo a la posición de Rabat, que lleva años defendiendo esta fórmula como única salida viable al conflicto.
El representante ruso, Vasili Nebenzia, justificó el veto al considerar que Estados Unidos pretendía imponer una solución sin realizar consultas suficientes con las partes implicadas. Moscú defendió que el Sáhara Occidental debe continuar en la agenda de descolonización de Naciones Unidas y rechazó que se eliminase la referencia al referéndum del nombre de la misión.
Tras bloquear el texto estadounidense, Rusia presentó una resolución alternativa que proponía una prórroga técnica de un año, hasta octubre de 2027, sin modificar el nombre, las funciones ni la estructura de la Minurso. Sin embargo, la iniciativa tampoco consiguió salir adelante: recibió tres votos a favor, uno en contra —el de Estados Unidos— y once abstenciones, muy lejos de los nueve apoyos necesarios para su aprobación.
El representante estadounidense, Mike Waltz, defendió el rechazo de Washington con el argumento de que mantener la misión sin cambios no resolvería una disputa que se prolonga desde hace medio siglo. «El pueblo del Sáhara Occidental merece algo más que otra prórroga de algo que no puede funcionar. Tenemos que intentar algo nuevo», afirmó.
Marruecos ve un paso hacia el cierre de la cuestión en la ONU
La reacción de Rabat llegó a través de un comunicado del Gabinete Real, que calificó el resultado de «evolución importante» y «paso significativo hacia el cierre definitivo» de la cuestión del Sáhara marroquí en Naciones Unidas. Marruecos considera que el fracaso de la renovación abre la puerta a poner fin a una presencia internacional que, a su juicio, ha contribuido a prolongar la disputa territorial.
El comunicado sostiene que la falta de renovación debería traducirse en la retirada de los efectivos, vehículos y equipamientos de la Minurso de las provincias del sur del reino en los próximos días. Rabat también reclama que el Consejo de Seguridad retire el asunto de su orden del día y que cesen las reuniones periódicas y los informes del secretario general de la ONU sobre el territorio.
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El Gabinete Real reivindicó además los apoyos internacionales cosechados por su propuesta de autonomía bajo soberanía marroquí. Según el comunicado, más de dos tercios de los Estados miembros de Naciones Unidas respaldan este planteamiento como marco para resolver el conflicto.
La Minurso fue creada en 1991 para supervisar el alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario y preparar un referéndum de autodeterminación que nunca ha llegado a celebrarse. Las discrepancias sobre las condiciones de la consulta y el censo de votantes impidieron su convocatoria. Las hostilidades entre ambas partes se reanudaron en 2020.
El fracaso de las dos votaciones no implica, por sí mismo, la retirada inmediata de los efectivos de Naciones Unidas. Si el Consejo de Seguridad no acuerda una nueva prórroga, la misión se quedará sin un mandato vigente a partir del 1 de noviembre, aunque su eventual salida requeriría decisiones posteriores.