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Ciudadanos estadounidenses hacen fila para depositar su voto en Portland, MaineAngela Weiss / AFP

«Parecen unas presidenciales»: un interventor en las elecciones de EE.UU. confirma a El Debate la alta participación en las urnas

Estados Unidos vive una jornada decisiva para el futuro de Trump, con una movilización récord en gran parte movida por la economía

Estados Unidos vive este martes una de esas jornadas electorales que trascienden el resultado de las urnas. Millones de estadounidenses están llamados a decidir el futuro político de Washington en unas elecciones de mitad de mandato que pondrán a prueba la capacidad de del presidente de Estados Unidos Donald Trump para mantener el control republicano del Congreso y seguir adelante con su agenda.

El coordinador uno de los centros de votación del barrio latino de Washington Heights de Nueva York Edgard González ha destacado al periódico El Debate que «mucha gente viene a votar, aunque también hay personas que han votado por anticipado estos días. No ha habido incidencias. Alguna persona que no sabe en qué centro tiene que votar, y le hemos ayudado». Otro interventor destaca que «ha venido mucha gente joven y gente mayor que votaba por primera vez».

Ray H. Barr Jr., un veterano interventor en procesos electorales en Nueva York dijo a El Debate que había visto gente de todas edades votando, incluso muchas que en comicios electorales no lo había hecho. «Parecen unas elecciones presidenciales» aseguró.

Después de meses de campaña, discursos encendidos y un gasto electoral récord, el país llega a la cita profundamente dividido. Los demócratas aspiran a recuperar terreno y hacerse con el control de la Cámara de Representantes. Mientras, los republicanos confían en que la movilización de su base permita conservar las mayorías que actualmente dominan ambas cámaras.

La jornada comenzó con una intensa actividad electoral. Georgia, uno de los estados clave en la batalla política nacional, se encamina hacia una participación histórica. Según el secretario de Estado de Georgia, el republicano Brad Raffensperger, alrededor de 300.000 personas habían votado antes de las diez de la mañana. La previsión era alcanzar los 1,2 millones de votantes durante la jornada, después de que cerca de 2,8 millones hubieran participado ya en la votación anticipada, una cifra récord para unas elecciones de medio mandato.

Otra de las claves es el voto hispano. Según las encuestas, en esta jornada se decantará por el Partido Demócrata. En Washington Heights, Yanilda Goméz ha explicado a El Debata que le preocupa «la economía», mientras desliza que ha votado a los demócratas. Orlando Gutiérrez ha destacado que «he votado a los republicanos porque me preocupa la subida del crimen».

La elevada participación anticipada refleja la importancia que los estadounidenses conceden a una contienda que determinará el equilibrio de poder en Washington durante los próximos dos años. La primera señal decisiva llegará a las seis de la tarde, hora de la costa este, cuando comiencen a cerrar los primeros colegios electorales. Uno de los interventores ha explicado al periódico El Debate que «parecen unas elecciones presidenciales». Generalmente, a las elecciones de mitad de mandato acuden menos votantes a las urnas.

Trump, protagonista de una elección que no lleva su nombre

Su nombre no figura en las papeletas. Pero, Donald Trump es el gran protagonista de estas elecciones. El presidente se juega buena parte de su capacidad para impulsar su programa político, mientras sus adversarios buscan convertir los comicios en un referéndum sobre su gestión. En cambio, si ganan los demócratas no podrán sacar adelante su legislación debido a los mecanismos del Congreso. Necesitan una mayoría de 60 votos en el Senado, que tendrán en estas elecciones.

La economía ocupa un lugar central en la campaña. Estados Unidos mantiene un crecimiento sólido, impulsado por el desarrollo de la inteligencia artificial y el consumo, pero esa fortaleza no se traduce por igual en todos los hogares. Los salarios han aumentado, aunque la inflación ha reducido buena parte de las ganancias. Mientras el encarecimiento de los préstamos continúa pesando sobre familias y empresas.

La Casa Blanca también ha mantenido la atención sobre la seguridad electoral. El Departamento de Seguridad Nacional advirtió este martes contra el voto ilegal de personas que no reúnen los requisitos para participar en las elecciones. Su secretario, Markwayne Mullin, insistió en que únicamente los ciudadanos estadounidenses deben decidir el resultado de los comicios.

La jornada electoral se convierte así en una prueba de resistencia para ambos partidos. Los demócratas necesitan transformar su ventaja en las encuestas en votos efectivos, mientras los republicanos apuestan por la fidelidad de sus electores y la defensa de sus mayorías.

Independientemente de quién gane esta noche, el resultado marcará el rumbo político de Estados Unidos y la capacidad de Trump para afrontar la segunda mitad de su mandato con un Congreso favorable o con una oposición reforzada.