Fundado en 1910

La disidencia cubana reclama un lugar en la agenda de la Cumbre Iberoamericana

La plataforma «Pasos de Cambio», coordinada por Rosa María Payá, convoco en Madrid el foro «Cuba en el Umbral» en vísperas de la cita de jefes de Estado para reclamar el compromiso de la región con una transición democrática en la isla.

Act. 04 nov. 2026 - 12:34

Rosa María Payá, opositora cubana en el exilio

Rosa María Payá, opositora cubana en el exilioThorun Piñeiro

Mientras Madrid se prepara para recibir a los líderes de Iberoamérica, un grupo de organizaciones cubanas busca que la crisis política y humanitaria de la isla entre en la conversación. La plataforma «Pasos de Cambio», ha convocado ayer, martes 3 de noviembre, el encuentro «Cuba en el Umbral». Lo interesante del evento, mas allá de sus contenidos, es que tiene lugar a 24 horas de que arranque la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en la capital española y en donde Cuba es uno de los 22 países que forman la comunidad regional.

El futuro de Cuba corresponde decidirlo a los cubanos, pero no en soledad: la comunidad internacional debe acompañarlos

Invito a esta actividad, Rosa María Payá , coordinadora de «Pasos de Cambio», fundadora de la plataforma ciudadana «Cuba Decide» y, desde enero de 2026, integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). «Pasos de Cambio» agrupa a organizaciones firmantes del «Acuerdo por la Democracia», un documento suscrito por primera vez el 20 de febrero de 1998 de forma simultánea en La Habana, Madrid y Miami.

La reunión, celebrada en el hotel Wellington, congrego a un grupo de cerca de 80 personas, donde destacaban embajadores, dirigentes de la disidencia cubana e intelectuales de la región. La cita comenzó con las palabras de Paya. La líder caribeña, destaco la importancia del encuentro de cara a lograr un proceso ordenado y pacifico de retorno a la democracia en la isla. Además de agradecer la presencia de los concurrentes, enseguida entrego la palabra al Secretario General de la OEA, el diplomático surinamés, Albert Ramdin. Este felicito a los organizadores y abogo por una salida pacifica en Cuba. Insistió en la importancia de restablecer el estado de derecho y el respeto a los derechos humanos, sin dejar de considerar los aspectos humanitarios de la crisis por la que atraviesa la nación caribeña.

Una oportunidad de cambio

A continuación, los organizadores dieron a conocer los avances que han experimentado los grupos de trabajos que, en diversos ámbitos, vienen elaborando propuestas para posibilitar un retorno adecuado a la democracia. Cuba vive la mayor oportunidad de cambio político de su historia reciente. En base a esta idea y al apoyo de un estudio difundido por la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad, se atribuye ese momento a tres factores: el fuerte deterioro económico y humanitario, una presión internacional sin precedentes encabezada por Estados Unidos y un cambio de postura de la Unión Europea hacia el régimen.

Describen, además, una crisis «multidimensional», fruto de décadas de problemas estructurales y políticas económicas fallidas, a la que suman la represión sistemática de la disidencia, las restricciones al derecho de reunión pacífica, las detenciones arbitrarias y otras violaciones a los derechos humanos. A su juicio, las cumbres deben servir también para escuchar a la sociedad civil independiente, y no solo a los representantes del Gobierno cubano.

¿Qué puede hacer Iberoamérica?

El encuentro debatió el papel de la región para una transición democrática. Los convocantes proponen cinco vías, siempre con respeto a la soberanía cubana y a las libertades individuales: ayuda humanitaria en alimentos, medicinas y material sanitario; cooperación económica en agricultura, energías renovables, turismo e infraestructuras; diálogo político para reducir tensiones; intercambios en educación y sanidad, con becas y formación técnica, y coordinación con organismos internacionales para movilizar recursos.

Una región dividida

El debate sobre Cuba, llega con los gobiernos de la región divididos. La analista en asuntos cubanos, María Teresa López Rodríguez, recuerda que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, propuso una declaración contra una intervención militar en Cuba y que el presidente de Brasil, Lula da Silva, afirmó que lo que ahí sucede es un asunto de los cubanos. La experta les reprocha que invoquen el valor de la democracia solo cuando entra en juego Estados Unidos, pero no ante las violaciones de derechos humanos que se viven de parte del régimen isleño.

El mensaje final de los organizadores fue claro: el futuro de Cuba corresponde decidirlo a los cubanos, pero no en soledad: la comunidad internacional debe acompañarlos, escuchar sus voces y contribuir a que se respeten sus derechos. Si la democracia es un interés común de Iberoamérica, concluyen, Cuba debería ocupar un lugar central en la cumbre.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas