El canciller alemán, Friedrich Merz, saluda al presidente ucraniano Volodimir Zelenski este martes en Berlín
Francia y Alemania toman la delantera a Europa en la futura reconstrucción de Ucrania
Delegaciones de ambos países se han reunido, auspiciados por la Comisión Europea, con delegaciones de EE.UU., Ucrania, la OTAN y el Banco Mundial
Delegaciones específicamente de Francia y de Alemania han participado este miércoles en la reunión «de alto nivel» que se ha celebrado entre estos dos países y representantes de Ucrania, de Estados Unidos, del Reino Unido, de la OTAN y del Banco Mundial, auspiciados todos ellos por la Comisión Europea en Bruselas para «debatir sobre la reconstrucción y la prosperidad de Ucrania tras la guerra», ha explicado la Comisión Europea.
El hecho de que Francia y Alemania hayan participado a título nacional más allá de la propia Unión Europea, denota quién encabezan la lista de países que colaborarán, y también se beneficiarán, de la reconstrucción de Ucrania, devastada tras más de cuatro años y medio de guerra con Rusia.
«La labor realizada hoy, y la que se llevará a cabo en adelante, se centra en precisar los escenarios para el desarrollo económico y la prosperidad de Ucrania en la posguerra. Esto incluye la identificación de instrumentos y herramientas que puedan respaldar el desarrollo futuro del país y sus propios esfuerzos», ha explicado la Comisión Europea sin aportar más detalles.
De hecho, la Comisión Europea, manteniendo su línea de no desvelar apenas nada, se ha limitado a confirmar «la importancia de la ambiciosa agenda de reformas que Ucrania está llevando a cabo como parte de su proceso de adhesión a la UE».
«Alarma» por la lenta adhesión
No obstante, esta afirmación contrasta con lo expresado este mismo miércoles por la mañana en el balance que cada año hace la Comisión Europea de los procesos de adhesión de los candidatos a engrosar la lista de países comunitarios. En dicho balance, Bruselas se ha mostrado preocupado por la lentitud de Ucrania en los avances programados.
Respecto a la construcción de una estructura anticorrupción, la Comisión ha mostrado «una notable preocupación» y ha considerado «alarmante» la ralentización de la toma de decisiones legislativas.
Sin embargo, la «agenda de reformas», es decir, las intenciones, constituyen por sí solas para la Comisión Europea «un factor clave para la estabilidad y, a su vez, refuerza la confianza de los inversores, desempeñando un papel fundamental a la hora de atraer capital privado y mantener el apoyo internacional».
Con su presencia más allá de la acción conjunta de la Unión Europea, Francia y Alemania pueden volver a tensar las relaciones dentro de los Veintisiete. La llamada telefónica que realizó la semana pasada el primer ministro de Finlandia, miembro de la UE, junto con el de Noruega, al Kremlin ya causó malestar entre algunos socios, especialmente, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, que recordó el compromiso adoptado en el Consejo Europeo de actuar de manera unida y conjunta por parte de los Veintisiete.