El secretario General Iberoamericano, Andrés Allamand; la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández; Pedro Sánchez, y el presidente de República Dominicana, Luis Abinader en el XVI Encuentro Empresarial Iberoamericano
Sánchez carga contra la «tecno-oligarquía» en el encuentro empresarial iberoamericano
El presidente de gobierno también ninguneo a sus homólogos iberoamericanos pidiendo no «ensimismarse» y comprometerse con el multilateralismo
Mientras los mandatarios iberoamericanos presentes en la XVI edición del encuentro empresarial Iberoamericano defendieron el rol de los empresarios y la estrategia de menos impuestos y menos burocracia para atraer inversiones, Pedro Sánchez, en precampaña, no perdió la oportunidad para cargar contra la «tecno-oligarquía».
Sánchez, junto al Rey Felipe VI, participó este miércoles en un conversatorio de jefas y jefes de Estado y de Gobierno en la Plaza de las Ventas de Madrid como antesala de la XXX Cumbre Iberoamericana.
En el conversatorio moderado por Andrés Allamand, secretario General Iberoamericano, Sánchez compartió escenario con los presidentes de Costa Rica, Laura Fernández, de Bolivia Rodrigo Paz y de República Dominicana, Luis Abinader y con el primer ministro de Portugal, Luis Montenegro.
Mientras la presidenta costarricense defendió la integración de su país al libre comercio y el primer ministro portugués declaró la guerra a la «burocracia», Sánchez insistió en mayor regulación sobre todo a las empresas tecnológicas señalando que la «tecno oligarquía está concentrando excesivo poder económico y político».
El líder socialista señaló que está comprometido con lograr de aquí al final de la década que España contribuya con una «triple regulación de las Inteligencia Artificial» de tal manera que existan nuevas normas que la controlen a nivel nacional, europea y en la región iberoamericana.
La ideología no da de comer
La presidenta de Costa Rica insistió que su administración ha sido recelosa de las finanzas públicas y el freno al endeudamiento público y «a los gobiernos le corresponde poner fácil el camino a quienes quieren invertir y generar empleo».
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, fue aún más categórico en su defensa del pragmatismo económico y la superación del sectarismo al señalar que «la ideología no da de comer» y que lo que da de comer es el «sentido común».
En ese sentido, Paz agregó que en el último año su Gobierno se ha encargado de «superar una cultura del asilamiento» heredada del Gobierno anterior de Evo Morales. Igualmente señaló como logros en materia de seguridad jurídica el enjuiciamiento del ex fiscal general de Bolivia por vínculos con el narcotráfico.
«Si no ten tengo una buena justicia no tenemos democracia y sin ella no podemos garantizar las reglas claras que son necesarias para el desarrollo» sostuvo el mandatario.
El primer ministro luso defendió su política de menos impuestos al trabajo y a las empresas como estrategia de crecimiento para invertir en tecnología y mejores salarios y señaló que su Gobierno le declaró la guerra a la burocracia.
Montenegro presumió que Portugal «es el primer país en implementar la cartera digital para facilitar la inversión y competir de forma transparente por las concesiones públicas» y apostilló: «este es el camino para ser más competitivos».
En esta misma línea, el mandatario dominicano señaló que «tiene que haber un Gobierno dispuesto a acompañar al empresario y al inversionista».
Abinader señaló que su gobierno ha trabajado en una combinación de factores que genera un «circulo virtuoso» de la inversión, institucionalidad, rendimiento apropiado y una actitud positiva a la recepción de inversiones.
El presidente dominicano destacó la reciente elección de los jueces del Supremo dominicano en acuerdo con la oposición y la elección por primera vez un presidente de la Corte que proviene de la carrera judicial".
Sánchez pide no ser «ensimismados»
A Sánchez no le bastó arremeter contra los empresas tecnológicas que los otros mandatarios presentes cortejaron sino que fue más allá en su retórica ideológica y aunque agradeció a sus homólogos por venir a Madrid a «destinar su valioso tiempo para participar en la Cumbre Iberoamericana y compartir estos espacios con la sociedad española» pidió a los líderes iberoamericanos no «ensimismarse» y mirar hacia afuera de los países y eso «exige una creencia y un compromiso en el multilateralismo y en la cooperación internacional».