Detalle de lo que queda de una rueda de uno de estos vehículos
Siniestro
Este es el dantesco estado de los coches que sacan del garaje de Madrid en el que fallecieron dos bomberos
Ven la luz los esqueletos calcinados de los coches que se fundieron en este garaje que se convirtió en un horno a más de 500 grados de temperatura
Hace menos de un mes que el incendio de un coche híbrido enchufable o eléctrico, aún no existe ningún informe técnico que diga qué clase de coche era, se llevó por delante la vida de dos bomberos de Madrid y calcinó por completo un garaje de varias plantas.
Pese a las múltiples versiones que se han podido escuchar aún falta el informe pericial oficial que pueda determinar qué es lo que realmente ocurrió allí abajo, un horno donde, de acuerdo con los bomberos que allí trabajaron, se superaron los 500 grados de temperatura.
Falta el informe
Hasta el momento habíamos visto fotos de lo ocurrido abajo, incluida la foto del supuesto Porsche en el que se inició el incendio, con tubos de escape, por lo que en caso de ser ese coche podríamos estar ante un híbrido enchufable.
Estado final de lo que parece ser un Mercedes Clase E
De cualquier manera van saliendo a la calle los vehículos allí calcinados una vez que las autoridades han concluido la investigación y han permitido la entrada al garaje. En este caso cargado en una grúa ve la luz el esqueleto de lo que parece ser un Mercedes Clase E.
Un horno a 500 grados
El vehículo, los interiores, las ruedas y absolutamente todo está completamente calcinado, a lo que hay que sumar el óxido que los miles de litros de agua que usaron los bomberos ha provocado sobre la carrocería.
El interior del vehículo sencillamente no existe
Una imagen sencillamente dantesca de lo que algún día fue un automóvil y de lo que deberá hacerse cargo el seguro del edificio o el Consorcio en función de lo que determinen los tribunales.
Se abre así la puerta así a una regulación para el estacionamiento de coches eléctricos en el interior de garajes subterráneos, tal y como ya ocurre en otros países como China, donde nos llevan años de ventaja en materia de coches eléctricos. La clave no es prohibir sino regular.