Imagen del vehículo instantes antes de la tragedia
Práctico
Pesadilla desbloqueada: esto es lo que pasa en un túnel de lavado si jugueteas con la llave del coche
El propietario de este Range Rover Evoque jamás olvidará lo que le ocurrió a su flamante coche en este túnel de lavado...
Aunque ejercen cierta atracción sobre los conductores, los túneles de lavado son lugares poco recomendables y que habitualmente generan inquietud en sus usuarios.
De hecho los incidentes menores son más que habituales, pues quién no se ha dejado una ventanilla abierta al pasar por uno de estos túneles o ha tenido problemas con los retrovisores o con la antena del coche.
Cada tres semanas
De acuerdo con un estudio reciente, los españoles lavamos los coches de media una vez cada tres semanas, lo que significa que algunos conductores pasan por uno de estos túneles de lavado casi cada semana mientras que otros se pasan meses sin hacerlo.
Algo va mal cuando el portón del maletero se empieza a abrir
Dentro de los sistemas de lavado los más habituales son los túneles, en los que introducimos el coche completo y unos rodillos se encargan de limpiar la carrocería, aunque conviene diferenciar entre los que nos permiten quedarnos dentro y los que nos obligan a quedarnos fuera.
Dentro o fuera...
Lo que queda claro por este vídeo es que nos quedemos fuera o dentro jamás debemos jugar con la llave a distancia, que en muchos coches incluye un botón que permite abrir el portón del maletero.
Desastre consumado, pero lo que viene después es aún peor
En contra de lo que cabe pensar, este túnel de lavado no tiene sistema automático de emergencia para parar los rodillos, con lo cual lo que hace cuando vuelve es mover más allá de su límite natural las bisagras del portón posterior, literalmente lo arranca, todo ello sin citar el estropicio que sufrió el interior del vehículo, que se llenó por completo de agua.
Sin duda una pesadilla más que añadir a los túneles de lavado, un medio de por sí poco agradable para los conductores y los acompañantes, lo que sí que resulta extraño es que nadie haya pulsado el botón de emergencia del lavadero con el que suelen contar todos estos túneles.