El protagonista del anuncio junto a su bello coche

El protagonista del anuncio junto a su bello coche

Increíble

Localizan el coche protagonista del que está considerado como uno de los mejores anuncios de coches de la historia

Esta historia se estudia todavía en las escuelas de publicidad, es difícil recordar otro anuncio que haya seguido vivo en la mente de miles de conductores durante décadas

Corría el año 2003 cuando Italia estrenaba uno de los mejores anuncios de coches que se ha visto en televisión y así lo han reconocido con multitud de premios de los certámenes de publicidad más famosos del mundo.

Se trata del anuncio El Escultor, una campaña encargada en Italia para promocionar el Peugeot 206, el que era uno de los modelos más vendidos en aquella década dentro del competido segmento de los coches urbanos.

Un urbano aspiracional

El anuncio era muy arriesgado entonces, pues se situaba en un país en aquel momento tercermundista, India, en el que un joven al volante de un rústico Ambassador se enamoraba de un Peugeot 206 que veía en la doble página de una revista.

Así comienza la transformación de su coche

Así comienza la transformación de su coche

El joven decide ponerse manos a la obra y transformar su coche en un 206, para ello comienza chocándo el frontal y la trasera contra una pared para acortarlo, después con la ayuda de un elefante y un potente martillo va modificando su estética hasta que se parece a un 206, con el que circula orgulloso por la ciudad de Jaipur ante la mirada de las jóvenes locales.

Así queda el 206 en el que el joven pasea con sus amigos

Así queda el 206 en el que el joven pasea con sus amigos

Dos décadas después no solo el anuncio sigue vivo en la mente de todos los que lo vieron, sino que el coche ha sido encontrado en Europa, más concretamente en Francia y está donde se merece, pues forma parte de la colección privada y museo histórico que la firma Peugeot tiene en Sochaux y llegó a usarse en algún salón del automóvil de la época.

El Peugeot aparcado en el museo de la marca

El Peugeot aparcado en el museo de la marca

Una pieza entrañable que pone de relieve una vez más el valor de la publicidad de calidad en el mundo del automóvil.

Por cierto, el coche original que usaron en el anuncio no era un Ambassador transformado, sino un 206 víctima de cientos de martillazos para la ocasión y el correspondiente tratamiento estético.

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