Tesla es el fabricante de uno de los primeros camiones eléctricos del mercado
Industriales
Los transportistas no quieren camiones eléctricos, prefieren híbridos y combustibles renovables
Este tipo de vehículos deben permanecer demasiado tiempo parados mientras cargan las baterías, lo que supone incrementar el coste por kilómetro
Un reciente estudio realizado entre transportistas catalanes y distribuido por la patronal del sector Fenadismer arroja unos resultados muy interesantes respecto a la descarbonización de las emisiones y sobre lo que opinan los transportistas sobre este fenómeno que les considera protagonistas de esta transición.
A diferencia de lo que ocurre con Bruselas y los gobiernos de la Unión Europea, que consideran los camiones eléctricos como los vehículos clave en este proceso de la descarbonización, los profesionales del sector no opinan los mismos.
Hay preocupación
Por un lado un 75 % se muestra preocupado sobre la necesidad de reducir las emisiones y alcanzar la neutralidad del transporte, pero la gran mayoría no ve que la solución esté en los camiones eléctricos.
Más que la autonomía el problema es el tiempo de carga
Así las cosas camioneros y transportistas consideran que la falta de ayudas a la compra y el bajo número de instalaciones de recarga de alta velocidad son las principales barreras en este proceso para la descarbonización del transporte, aunque apuestan por otras soluciones igualmente compatibles como son los camiones híbridos o los que funcionan con biocombustibles.
Otra solución es posible
Merece la pena recordar que Repsol acaba de comercializar una nueva familia de carburantes renovables, gasóleo y gasolina, que certifica emisiones cercanas a cero, con proceso de neutralización de las emisiones mediante la plantación de bosques.
El grupo Pepsico tuvo problemas con los camiones Tesla en sus inicios
En este caso buena parte de los transportistas creen en el papel de las instalaciones portuarias y del ferrocarril como medios claves en la reducción de los principales gases contaminantes para lograr la descarbonización del sector del transporte.
Diferentes estudios realizados en los Estados Unidos e incluso en España han demostrado que el transporte con camiones eléctricos es posible en la actualidad, aunque es mucho más caro y mucho menos rentable que los motores de combustión gasolina o diésel, básicamente porque la red de carga no es lo suficientemente rápida y les obliga a tener los vehículos demasiado tiempo parados, lo que supone pérdida de dinero en las operaciones de transporte.