Imagen de uno de los autobuses destinado al traslado de presos, el interior impresiona

Imagen de uno de los autobuses destinado al traslado de presos, el interior impresiona

Prisiones

Así son los siniestros autobuses para presos en los que viajan Koldo y Ábalos: «Dan miedo»

Así es por dentro un vehículo para el traslado de presos como el que tienen que utilizar Ábalos y Koldo, que deberían viajar con grilletes y bajo la atenta vigilancia de tres agentes de la Guardia Civil

Finalmente, Ábalos y Koldo han dado con sus huesos en la cárcel. La mayor parte de los presos se ven obligados a realizar viajes con cierta frecuencia con diversas finalidades, desde declarar a los juzgados hasta una simple visita al hospital.

En este caso, el traslado de presos es una de las partes más delicadas durante su estancia en prisión, pues el riesgo de fuga es extremadamente real, unos traslados que recaen en los agentes de la Guardia Civil, que son los encargados de custodiarlos.

Van con grilletes

El traslado de los presos suele hacerse en grupos, pues al fin y al cabo en muchos casos tienen destinos comunes, por lo que así se optimizan los agentes disponibles y los medios materiales.´

El pasillo en el interior del autobús con las celdas a los lados

El pasillo en el interior del autobús con las celdas a los lados

Tal y como nos explica un agente del cuerpo, «los traslados suponen un riesgo importante, de hecho en el caso de llevar a presos conflictivos o mafiosos peligrosos solemos llevar escoltas especiales», un despliegue que no debe conocerse por motivos de seguridad.

El autobús tiene incluso baño

El autobús tiene incluso baño

En el caso de Ábalos y Koldo viajarán en furgón o autobús, en función del tipo de desplazamiento y del número de presos, los furgones suelen ser para corto recorrido, mientras que los autobuses se usan para viajes más largos o «cuando movemos más presos». Normalmente, deberían viajar con los grilletes puestos y no deberían compartir celda.

El interior de uno de estos cubículos, angustiosos

El interior de uno de estos cubículos, angustiosos

Uno de los furgones usados por agentes de la Guardia Civil acabó hace unos meses en un desguace, desde donde nos muestran las condiciones en las que viajan, tal y como dicen la joven que lo muestra «da miedo». El autobús cuenta con una zona de vigilancia en la parte trasera para tres agentes, mientras que el recinto está acondicionado con un baño y 11 minúsculas celdas con dos asientos en cada una de ellas, en las que van «de todo menos cómodos».

En este caso hay que tener en cuenta que el corpulento Koldo puede tener problemas evidentes para poder sentarse y acomodarse para unos traslados entre Madrid y Soto del Real que pueden ser de unos 50 minutos o una hora.

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