Imagen del vehículo en el que viajaban los jóvenes
Accidente
Los tres jóvenes fallecidos en el accidente en Cantabria conducían un coche muy deportivo
Viajaban en un vehículo de color rojo fabricado en 2017 con 300 caballos y que terminó volcando tras el accidente
Este misma madrugada un accidente mortal le costaba la vida a tres jóvenes en la localidad cántabra de Cabezón de la Sal.
Tal y como suele ser habitual en este tipo de accidentes no suele haber una única causa, sino que son consecuencia de varios factores, algunos de ellos relacionados con el conductor, es lo que la DGT llama el factor humano, y otros externos relacionados con el vehículo o el tiempo.
El coche despegó
Entre los primeros lógicamente al ser de noche la visión del conductor se reduce mucho y el tiempo de respuesta aumenta, mientras que entre los segundos está que a la hora del accidente estaba lloviendo de manera muy importante tanto en Cabezón de la Sal como en toda la cornisa cantábrica.
Este tipo de isletas antes de las rotondas hacen que el coche despegue al tocarlas con la rueda
En este caso agua y mala visibilidad forman un cóctel muy peligroso que reducen mucho la capacidad de reacción del conductor, unas condiciones ante las que solo cabe conducir con un margen de seguridad mucho mayor y reducir la velocidad para anticiparse con seguridad a cualquier imprevisto.
¿Culpa de la isleta?
Tal y como indican vecinos de la zona, el tramo de la N-634 en el que ha sucedido el accidente es especialmente peligroso y hace años que tiene guardarraíl doble por los numerosos accidentes de motocicletas que había en el lugar. La rotonda está justo al final de una recta bastante larga y con el asfalto muy pulido, a lo que hay que añadir la abundante cantidad de agua acumulada sobre el asfalto por la lluvia.
Imagen de la zona del accidente
En este caso el joven no logró frenar a tiempo el vehículo que al chocar contra alguna de las isletas previas a la rotonda ‘despegó’ y dio varias vueltas de campana. De acuerdo con las imágenes de trataría de uno de los coches compactos más deportivos del mercado, un Seat Leon MK3 acabado Cupra, que incluye por ejemplo pinzas de freno rojas de la marca Brembo, como puede verse en las fotografías.
Hablamos de un vehículo de 300 caballos que en su día costaba unos 35.000 euros con una velocidad máxima de 280 kilómetros/hora y una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,8 segundos.
Un tipo de coche cada vez menos habitual y que tal y como nos explicaba esta misma semana un agente de la Guardia Civil suelen parar de manera habitual en los controles, es lo que tradicionalmente se llamaba un GTi.