Imagen de cómo han quedado los coches tras las lluvias

Imagen de cómo han quedado los coches tras las lluvias

Práctico

Así debes lavar tu coche después de la lluvia de barro para no destrozar la pintura

Aunque parezca mentira en ocasiones llueve arena y entonces es cuando sabemos lo que es un coche sucio de verdad y cómo solucionarlo

Durante las últimas horas en ciudades como Madrid ha hecho su aparición la lluvia de barro, un fenómeno poco habitual pero que resulta extremadamente molesto por lo mucho que afecta a los coches o los cristales de las casas.

Para saber cómo actuar lo primero es saber qué es la lluvia de barro, es un fenómeno que se produce cuando hay polvo de arena en suspensión, que habitualmente llega de algún desierto como el Sáhara y se queda en el ambiente.

Arena en suspensión

Las gotas de lluvia atrapan las partículas de polvo y las bajan al suelo, donde caen sobre nuestro coche o lo que pillan por delante en cuestión de segundos, gotas gordas y pesadas.

Un detalle de cómo queda la carrocería tras la lluvia de barro

Un detalle de cómo queda la carrocería tras la lluvia de barro

Se trata de un momento obligado para lavar el coche, porque suele ser un fenómeno que no suele reproducirse en pocas horas y los coches acaban perdidos. En este caso lo más importante es no meterlo jamás en un lavado de rodillos, lo que conocemos habitualmente como un lavadero automático.

Siempre con pistola

Los rodillos de estos lavaderos, muchas veces de plásticos, rozan contra la carrocería del coche y arrastran la arena rayándolo, por lo que no es un sistema nada aconsejable. En este caso lo que hay que hacer es acudir a un lavadero manual o de pistola y la clave está en dar un muy buen aclarado previo a la carrocería para que arrastre la arena.

Nunca un lavadero de rodillo, siempre de pistola y cono un buen aclarado

Nunca un lavadero de rodillo, siempre de pistola y cono un buen aclarado

Debemos darle con agua a presión de la pistola, comenzando siempre por el techo para que la arena depositada vaya cayendo, después daremos un tratamiento de agua jabonosa y por último otro aclarado, a estas alturas no debe quedar ni rastro de polvo rojo en la carrocería y podemos ya lavarlo convencionalmente, aunque nosotros siempre recomendamos lavar el coche de manera manual, nunca en uno de esos lavaderos automáticos si queremos proteger la pintura.

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