Pere Navarro es un valor seguro para la prensa, en sus ruedas de prensa no faltan titulares
Seguridad vial
Pere Navarro, el polémico director general de Tráfico que quiere terminar con el tráfico
Camino de los 20 años al frente de la DGT el señor Navarro está desatado con declaraciones que no le favorecen ni a él ni a la seguridad vial, en un país en el que cada año más de 1.000 personas pierden la vida en la carretera
Con 73 años a sus espaldas, Pere Navarro Olivella nació en 1952 en Barcelona, este catalán firma ya casi 20 años al frente de la DGT; 17 años dirigiendo uno de los organismos más polémicos que hay dentro de la Administración dan para mucho.
Tres lustros de una gestión muy personal y casi dictatorial durante los cuales su único y gran logro reconocido internacionalmente fue reducir la mortalidad en carretera a la mitad durante su primera etapa (2004-2012), para ello puso en marcha el carnet por puntos siguiendo el modelo francés con unos resultados excelentes.
Del carnet por puntos a la baliza V16
El año en que Pere Navarro asumió la dirección general de la DGT 4.741 personas perdieron la vida sobre el asfalto, mientras que a su salida en 2012 la cifra había caído a 1.903.
Pere Navarro recién llegado a la DGT en 2004
La segunda etapa de su mandato comenzó en 2018 cuando el PSOE de Pedro Sánchez le recuperó del baúl de los recuerdos, era consejero a la Embajada de España en Marruecos, para devolverle uno de los destinos menos solicitados de la Administración: la dirección general de la DGT.
Enviado a Marruecos
Proclamado por algunos como un hombre de consenso por ser el director general de Tráfico de Mariano Rajoy durante algunos meses, sus últimos años han estado estigmatizados por las polémicas que él mismo fomenta, pues han tenido más repercusión sus declaraciones que eficacia sus decisiones sobre el asfalto.
Con el termómetro que mide el éxito de su gestión más plano que nunca, pues hace años que no hay un descenso real de los fallecidos en carretera, pero Navarro ha ido tomando decisiones inexplicables que han jalonado su gestión de grandes borrones.
Pere Navarro, habitual de entrevistas en medios afines
En este apartado de errores resulta difícil de entender su fobia por reducir la velocidad en carretera y en ciudad, bajando los límites de velocidad en dos ocasiones, de la misma forma que es complicado entender su obsesión por asustar a los conductores con campañas constantes de muertos y accidentes cuando en España lo que falta es educación vial y concienciación.
El cáncer de la seguridad vial
Mientras siembra España de radares de velocidad y multiplica la recaudación por multas, Pere Navarro ha dado por perdida la batalla contra el teléfono móvil en el coche, el gran cáncer de la seguridad vial en España y en todo el mundo en la actualidad.
En el capítulo de desvaríos, destacan declaraciones fuera de lugar como cuando dejó a todo el Gobierno de Pedro Sánchez en paños menores al anunciar en plena campaña electoral que su partido iba a poner peajes en todas las carreteras españolas o sus recientes declaraciones sobre eliminar todos los vehículos de las ciudades...
En numerosas ocasiones sus declaraciones superan a la persona
Qué decir de las balizas V16, probablemente el mayor error de la historia de la DGT del que ya se ha retractado parcialmente autorizando el uso de los triángulos de carretera a voluntad, un negocio de 1.500 millones de euros en que todavía está por ver quién se lo lleva crudo
Hace solo unas horas que Pere Navarro reventaba las redes sociales con un vídeo en el que de muy malos modos, «y punto...» llegó a decir, explicaba a los conductores que ni eléctricos ni híbridos… que se olvidarán de circular por las ciudades y fueran en autobús o en taxi. Todo ello en un país en el que el automóvil es la segunda industria nacional.
Evolución de los fallecidos por accidente en España, con Pere Navarro hemos tocado suelo
Unas declaraciones fuera de lugar y es que alguien debería explicarle que la labor de la DGT es asegurar una movilidad libre y segura los ciudadanos, pero no acabar con ella.
Su trabajo es defender que los conductores circulen en un entorno seguro, obligando a la Administración a arreglar las carreteras y a poner en marcha planes de ayuda a los compradores de coches nuevos y seguros para sacar de las calles a los viejos, una labor más allá de los radares y las multas que Pere Navarro nunca ha asumido como suya.
Cuestionado además por no tener carnet de conducir, aunque él asegura que sí lo tiene, nadie entiende tampoco la obsesión del organismo por poner limitaciones a los conductores mayores de 65 años, algo tan discutible como cuestionar si a los 73 años se puede estar al frente de la DGT…