La ubicación recomendada para su colocación es el ángulo inferior derecho del parabrisas delantero
Práctico
Las V-25 que deben llevar los coches y la función que cumplen según la DGT
El funcionamiento de este mecanismo se basa en cuatro categorías diferenciadas por colores que agrupan a los vehículos
La señal V-25, comúnmente denominada distintivo ambiental, constituye el sistema oficial mediante el cual la Dirección General de Tráfico (DGT) clasifica el parque móvil basándose en su eficiencia energética y en el nivel de emisiones contaminantes que desprende cada vehículo. Este código alfanumérico y visual permite a las administraciones públicas discriminar de manera positiva a los automóviles más respetuosos con el medio ambiente, facilitando la implantación de políticas de movilidad sostenible.
En este sentido, su función primordial reside en servir de herramienta de control para las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), áreas urbanas donde se restringe el acceso a los medios de transporte más perjudiciales para la calidad del aire.
El funcionamiento de este mecanismo se basa en cuatro categorías diferenciadas por colores que agrupan a los vehículos según su tecnología y año de matriculación.
La etiqueta Cero Emisiones, de color azul, identifica a los eléctricos e híbridos enchufables con gran autonomía, mientras que la pegatina Eco, en tono verde y azul, señala a los híbridos y vehículos propulsados por gas. Por otro lado, los distintivos verde y amarillo, correspondientes a las letras C y B respectivamente, clasifican a los coches de combustión interna que cumplen con normativas más recientes.
Aquellos automóviles que no reúnen los requisitos para obtener ninguna de estas señales quedan fuera del sistema, enfrentándose a las limitaciones más severas en los protocolos de alta contaminación.
Clasificación de señales para cada tipo de vehículo
Obligatoria según la ciudad
Aunque la normativa estatal no impone la obligatoriedad de llevar el adhesivo pegado de forma universal, la DGT delega dicha potestad en los ayuntamientos. En ciudades con ordenanzas municipales estrictas, carecer de la señal V-25 visible puede derivar en sanciones económicas, ya que los sistemas de vigilancia por cámara y los agentes de movilidad dependen de este identificador para validar el derecho a circular.
La ubicación recomendada para su colocación es el ángulo inferior derecho del parabrisas delantero, asegurando que no reste visibilidad al conductor pero que sea perfectamente legible desde el exterior. De este modo, la señal V-25 se consolida como un elemento clave para la transición hacia un modelo de transporte urbano más limpio y ordenado.