Estas máquinas vale para todo menos para viajar
El campo se queja
La marea agrícola invade Madrid con 500 tractores que gastan 80 litros a los 100: así es viajar en tractor
Cuestan como un deportivo de lujo pero gastan como un tanque ruso, así se las han ingeniado para llegar a Madrid cientos de tractores desde La Coruña, Burgos o Badajoz sin arruinarse por el camino
Aunque una vez más las instituciones oficiales encargadas de controlarlo no se ponen de acuerdo en la participación de la protesta, la realidad es que Madrid fue tomada ayer por un ejército de entre 4.000 y 8.000 personas a los mandos de entre 500 y 1.000 tractores.
Un despliegue que ya suele ser habitual en la capital española, pues un año por otro casi todos tienen motivos para protestar por las condiciones de un sector que agoniza a causa de los bajos precios a los que les pagan sus cultivos y a cómo se revenden en los supermercados, un hecho al que este año se suma la aprobación de Mercosur.
Hay motivo
Organizados por la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), el dispositivo ha sido mucho más complejo de lo que se supone al ver circulando a los tractores por el madrileño paseo de la Castellana camino del Ministerio de Agricultura.
Los tractores alcanzan una velocidad máxima de 60 o 70 km/h
Hay que tener en cuenta que estos tractores han llegado de todos los rincones del país, y estos vehículos, pese a tener precios de coches de lujo, cuestan entre los 150.000 y los 200.000 euros; no están pensados para viajar por carretera, básicamente porque gastan una fortuna.
Un lujo de viaje
Basta calcular lo que podría gastar un tractor que viene de La Coruña a Madrid para entender que viajar en tractor es un verdadero lujo, pues se trata de unos vehículos que en carretera pueden consumir unos 80 litros a los 100 kilómetros, o lo que es lo mismo, unos 600 euros de combustible por trayecto para una velocidad media en torno a los 50 kilómetros a la hora.
A esto había que añadir el gasto en ruedas, pues el asfalto está considerado como el asesino silencioso de los neumáticos de estos vehículos, un dato a tener en cuenta si valoramos que las gomas traseras de un tractor pueden costar unos 10.000 euros y las delanteras unos 4.000.
Muy pocos tractores han logrado llegar al ministerio
Tal y como nos comentaba Eduardo, llegado desde Galicia, «independientemente del gasto en el viaje, venir nos ha costado perder tres días de trabajo en el campo que no nos lo va a pagar nadie», pues la mayor parte de los trabajadores del campo salieron de sus casas el domingo por la noche o el lunes para acudir a su cita.
Tres días sin trabajar
La organización había previsto una especie de tela de araña para que los tractores llegados de los lugares más lejanos de la Península, por ejemplo de Gerona o La Coruña, viajaran en góndolas de transporte, con un coste de entre 600 y 800 euros por vehículo sufragado por un crowdfunding.
Las góndolas son plataformas con ruedas que pueden cargar dos o tres tractores en función de sus dimensiones, mientras, los conductores viajaban en autobuses acompañados de los manifestantes, reuniéndose en cinco puntos a las afueras de la capital: Torrejón de la Calzada, Guadalajara, El Espinar, Robregordo y Arganda del Rey.
Las góndolas de transporte para tractores aparcadas a las afueras de Madrid
La cita era a las 8 de la mañana, momento en el que los agricultores se ponían al volante de los tractores y partían hacia el centro de Madrid a través de las cinco vías consensuadas con el ayuntamiento para la entrada a la capital.
Todo ello sorteando autopistas, autovías, la M-30 y la M-40 para evitar que les multen, pues en estas carreteras tienen prohibido circular, para ello no han dudado en usar carreteras nacionales e incluso caminos de tierra mientras las góndolas esperaban a las afueras de la ciudad para devolverlos a su casa a lo largo de la tarde.
Una vez en la capital, el operativo ha lucido en todo su esplendor, con medio millar de tractores paralizando el tráfico de Madrid hasta bien entrada la tarde, aunque tal y como nos ha confirmado alguno de los participantes, «no nos han facilitado el trabajo, nos han bloqueado durante horas en el Alto del León con la intención de que desistiéramos».