La furgoneta iba hasta los topes
Delito
La Policía no da crédito del botín que encuentra en el interior de una furgoneta
Estos expertos ladrones se delataron por un pequeño descuido que descubrió una pareja de agentes de tráfico expertos en la materia
Aunque parezca mentira, habitualmente la Policía descubre a los ladrones por simples descuidos de los que ellos no se dan ni cuenta, es el caso de lo que ocurre en esta historia protagonizada por dos ladrones que se dedican también a la chatarra.
En este caso circulaban tranquilamente con una furgoneta muy vieja, cuando los Mossos d'Esquadra decidieron darle el alto por una razón más que sencilla, el vehículo circulaba casi tocando el suelo porque iba cargada hasta los topes.
Hasta los topes
Una vez que los agentes comprobaron la documentación del vehículo, decidieron verificar la carga que llevaban en la parte trasera pues lo que veían era muy sospechoso.
En este punto su sorpresa fue mayúscula cuando descubrieron decenas de metros de cable de cobre de grosor elevado, probablemente de alta tensión, perfectamente colocado en el maletero del vehículo.
El vehículo iba hasta los topes
Se trata de una preciada carga por la que podían haber obtenido una recompensa de unos 20.000 euros en cualquier chatarrero, pues es lo que están pagando por el kilogramo de cobre cuando no está limpio, caso que nos ocupa.
20.000 euros de botín
Este tipo de cables requiere de un manipulado muy intenso para la eliminación del plástico de aislamiento de los mismos, por lo que la cantidad que pagan por el mismo baja de manera importante.
De acuerdo con el valor de mercado el cable sucio tiene un precio de hasta 6 euros por kilo según la cotización, mientras que el limpio lo pagan hasta 9 euros, una diferencia importante.
Este tipo de robos suelen venir de cable ferroviario de alta tensión o de cargadores de coches eléctricos, donde la utilización del cobre es masiva, lo que está provocando que las empresas eléctricas tomen cada vez mayores precauciones porque el robo está siendo muy habitual e inutilizan las instalaciones, pues no roban el cable de un cargador, sino que roban el cable de toda la instalación.
En este caso estaríamos ante un delito de robo con fuerza, con lo que los delincuentes se exponen a una pena de prisión más una indemnización económica.