Los precios de los carburante son muy volátiles
Carburantes
El único combustible que no ha subido pese a la guerra de Irán; te da etiqueta Eco y más de 1.200 km. de autonomía
El conflicto de Irán ha disparado el precio de los carburantes a cotas absurdas, afortunadamente todavía existen combustibles refugio
Desde que comenzara el conflicto en Oriente Medio con el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, el precio de los carburantes ha subido unos 7 céntimos al día, una auténtica barbaridad difícil de justificar, pues ni siquiera el petróleo ha subido tanto.
Gasolina y diésel han entrado en una espiral inflacionista difícil de parar, pues las petroleras repercuten al segundo cualquier leve tendencia de los precios del barril de Brent pero multiplicado por dos, aunque hay un combustible que por el momento parece libre de esta carrera alocada.
Por ahora no sube
Nos referimos al gas GLP, un carburante muy popular entre determinados vehículos que cada día convence a más y más compradores. Dacia se ha convertido en una de las marcas que más respaldan a este gas, y es que en torno a un 70 % de sus ventas son de GLP, tal y como se conoce popularmente al Gas Licuado de Petróleo.
El repostaje de GLP es algo más incómodo
Curiosamente el precio de este carburante apenas ha subido un par de céntimos desde que empezó la guerra en Irán, con una tendencia mucho más estable, y es que aunque también cotiza en el mercado de los hidrocarburos, el precio del GLP es mucho más previsible, con una revisión de precio trimestral y no instantáneo tal y como ocurre con el gasóleo y la gasolina.
Por ahora no sube
Además de permitirnos disponer de la etiqueta Eco por sus bajas emisiones, el GLP destaca por su bajo coste de uso; cada kilo (1,96 litros) cuesta en torno a los 90 céntimos, aunque hay que sumar que el consumo es un 25 % superior a su equivalente de gasolina, en este caso podríamos hablar de un consumo medio real de unos 7 litros a los 100 kilómetros.
Esto significa que si en un coche de gasolina necesitamos unos 10 euros para recorrer 100 kilómetros, en uno de gas podemos hacerlo por menos de 7 euros, un ahorro de unos 3 euros a los 100.
Así, coches como el citado Sandero disponen de una autonomía de más de 1.200 kilómetros al combinar un depósito de 28 kilos de GLP con uno de 50 litros de gasolina, lo que hace que nuestras visitas a las gasolineras sean realmente escasas.
Más del 80 % de los Sandero que se venden son de GLP
El único inconveniente es que el repostaje es un tanto más incómodo, pues el gas es más delicado al rellenar el depósito, parecido a lo que pasaba antes al rellenar un mechero, sin dejar de lado que se trata de un carburante que reseca un poco el motor, lo que puede provocar averías si lo usamos solo con gas y nunca pasamos a gasolina.
A cambio se trata de un carburante muy limpio que genera muy pocas emisiones ni deja restos en el motor o en los inyectores.
A día de hoy Dacia es la marca que mayor número de modelos de GLP vende, lo que no quita que podamos hacer la transformación de prácticamente cualquier motor de gasolina que exista en el mercado, incluidas las famosas transformaciones a GLP de Porsche Cayenne.