Pagar con el teléfono móvil, un gesto cada vez más habitual

Pagar con el teléfono móvil, un gesto cada vez más habitual

Seguridad vial

El despropósito de la DGT: ¿por qué no puedo tocar el móvil en un semáforo pero sí cogerlo y pagar en un peaje?

Con el Reglamento de Circulación en la mano, el gesto de coger un teléfono móvil para pagar el peaje con la tarjeta de crédito debería sancionarse con 200 euros y 6 puntos

El tráfico se está convirtiendo en un problema de primer orden en nuestro país, el quid de la cuestión es que lejos de bajar, los fallecidos por accidente de tráfico están creciendo, lo que significa que las cosas no van bien.

Los últimos meses están siendo especialmente duros, con un repunte marcado de la siniestralidad. Más allá de la velocidad y el alcohol, el móvil se ha convertido en el gran protagonista de los accidentes. Independientemente de las multas, basta salir a carretera o ciudad para ver a decenas de conductores que o bien van hablando con el teléfono en la oreja o escribiendo un mensaje sin el menor rubor.

Se ha perdido el miedo

El problema es que el entorno legal no ha terminado de regular correctamente el uso de los teléfonos móviles al volante, pues en el último Reglamento General de Circulación se optó por distinguir entre llevar el móvil cogido en la mano, sancionado con 200 euros y 6 puntos, o manipular la pantalla mientras está en el soporte, en este caso 200 euros y 3 puntos menos.

Este gesto se castiga con 200 euros y 6 puntos

Este gesto se castiga con 200 euros y 6 puntos

Los conductores no hacen esta distinción ni tienen la menor idea, pero lo que es cierto es que le han perdido el miedo a las sanciones de la DGT, que ha abusado de ellas, y como se diría popularmente hacen lo que les da la gana.

Sin miedo a la DGT

Obviamente el teléfono móvil se ha convertido en uno de los principales elementos de distracción al volante, ya sea cuando está en el soporte o en la base de carga.

El simple gesto de retirar la vista de la carretera para mirar a la pantalla del móvil ya es un problema, por lo que la DGT debería plantear junto a los fabricantes algún tipo de solución que permita usar el manos libres en el coche y hablar cuando sea necesario, pero que no se vea la pantalla, que ni siquiera se encienda.

De hecho, muchos coches ya desactivan la mayor parte de las funciones de las pantallas cuando estamos en movimiento por razones de seguridad, pues no tiene sentido que mientras vayamos conduciendo estemos además configurando opciones complicadas del vehículo.

Muchos coches bloquean la pantalla cuando estamos en movimiento

Muchos coches bloquean la pantalla cuando estamos en movimiento

Hay vacíos legales de difícil explicación que no ayudan, uno de los más importantes hace referencia a que nadie termina de entender por qué el conductor no puede tocar el teléfono móvil ni la pantalla en un semáforo, pero en cambio cuando llegamos a un peaje podemos no solo tocarlo, sino cogerlo y pagar con la tarjeta de crédito digital que llevan los teléfonos.

Conviene tener claro que con el Reglamento General de Circulación en la mano coger el teléfono móvil y acercarlo al datáfono del peaje para pagar debería sancionarse con 200 euros y 6 puntos, algo que no se hace.

Un sinsentido más que quita importancia al uso del teléfono móvil al volante, sin duda el elemento que más ha perjudicado a la seguridad vial en todo el mundo desde hace décadas y que está detrás de gran parte de los accidentes que ocurren en la actualidad.

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