Una imagen de Ghosn en su etapa al frente de Nissan

Una imagen de Ghosn en su etapa al frente de Nissan

Carlos Ghosn

La historia de película del CEO que huyó de la Policía disfrazado de instrumento musical y amenaza con volver

Hace ya años que permanece huido en el Líbano, su país de origen, que no concede la extradición de sus ciudadanos

Si no fuera porque Carlos Ghosn llegó a ser uno de los ejecutivos del automóvil más famosos del mundo que salvó a Nissan de la quiebra en los años 90, podríamos hablar perfectamente del protagonista de una novela de ficción al estilo de las películas de James Bond.

Ghosn nacía en Brasil el 9 de marzo de 1959, aunque con ascendencia Libanesa por parte de su abuelo materno. Tras estar muy enfermo en Brasil por un problema con la contaminación del agua que bebían, terminó en Beirut de nuevo, hasta donde volvieron en busca de tranquilidad junto a buena parte de su familia cuando solo tenía dos años.

De Brasil a Beirut

Creció en el Líbano hasta los 17 años, cuando su familia se mudó a París en busca de un futuro que en el Líbano no parecía muy floreciente, donde estudiaría el equivalente a la ingeniería de Minas española.

Carlos Ghosn durante su etapa en Michelin

Carlos Ghosn durante su etapa en Michelin

Esta educación le permite hablar hoy hasta cinco idiomas y disponer de tres pasaportes oficiales, todo un lujo en aquel momento. A finales de los años 70 entraría a trabajar en Michelin, donde despuntó en poco tiempo y se hizo con la dirección de la compañía en Norteamérica hasta que a finales de los 90 lo fichó Louis Schweitzer, presidente de Renault.

Fichaje estrella de Renault

Allí comenzaría un plan de recortes que le harían ganarse el apodo de el asesino de costes, dejando a miles de familias en la calle por su estricto plan de bajada de gastos. A finales de los 90 fue el responsable de la compra de Nissan, una empresa que agonizaba al borde de la quiebra y que logró fusionar con Renault y después con Mitsubishi formando uno de los mayores gigantes del automoción mundial.

Carlos Ghosn, el asesino de costes

Carlos Ghosn, el asesino de costes

El Gobierno japonés nunca le vio con buenos ojos, pues consideraba que era el responsable de que una de las empresas más importantes del país del sol naciente hubiera caído en manos extranjeras y le pasó la factura en 2018, cuando siendo todavía trabajador de Renault fue detenido al aterrizar en Tokio en el avión privado de la compañía.

Detenido en Tokio

Entonces le acusaron de ocultar ingresos irregulares a la hacienda nipona y de malgastar recursos de la compañía en gastos privados, directamente de robar dinero de Nissan. Tras permanecer un año entrando y saliendo de una cárcel de máxima seguridad en Tokio tejió un plan junto con un grupo de mercenarios a los que contrató para que le ayudaran a escapar.

Aunque estaba vigilado en su domicilio las 24 horas, logró que autorizarán un concierto y logró escapar oculto durante horas en las cajas de instrumentos musicales, huyó primero en tren bala dentro de la caja y después en avión hasta Turquía y tuvo la fortuna de su lado, pues durante la revisión del equipaje antes de embarcar los guardias de seguridad japoneses no repararon en el doble fondo de la caja en la que iba.

El ejecutivo habría huido en cajas como estas

El ejecutivo habría huido en cajas como estas

Terminó en Beirut, donde vive actualmente en una jaula de cristal. Recientemente la crisis de Nissan, que se parece mucho a la de los 90, ha hecho que algunos de los directivos hayan apelado a la figura de Ghosn para sacar la marca adelante, aunque solo se eso, un deseo.

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