Pekín está arrinconando a la industria europea en China

Pekín está arrinconando a la industria europea en China

Automóvil

Las marcas alemanas dan por perdido el mercado chino y piden más aranceles para evitar la desindustrialización de Europa

Hace tiempo que se encendió la luz de alarma en el automóvil europeo que observa con asombro la pasividad de Bruselas frente a la invasión China

El automóvil europeo sigue inmerso en una tempestad de consecuencias difíciles de valorar. Al igual que ocurre en el mundo de la aviación, cuando hay un accidente no existe una única causa, sino que es fruto de múltiples factores e imprevistos que suceden simultáneamente.

En este caso la espoleta fue la imposición del coche eléctrico, una medida que inicialmente suponía la renovación de todo el parque móvil del Viejo Continente pero que en la práctica ha supuesto dejar el automóvil europeo a los pies de la industria china, con una superioridad avasalladora en materia de coches eléctricos.

China lleva ventaja

Los problemas subyacentes han ido cayendo como fichas de domino, a la llegada del coche eléctrico hay que sumar la caída de la demanda en china, lo que ha obligado a los fabricantes del país asiático, aleccionados desde Pekín, a buscar mercados alternativos.

La demanda interna de coches en China ha caído más de un 30 %

La demanda interna de coches en China ha caído más de un 20 %

En este caso Europa es el único gran mercado que le quedaba para colocar sus coches, pues en estado Unidos primero Biden y después Trump han prohibido la venta de coches chinos.

Frente a esta prohibición de los Estados Unidos, Europa apostó por una política de aranceles muy tibios que pese a ser importantes en su cuantía, hasta un 40 % para algunas marcas como el Grupo Saic, se ciñó solo a los coches eléctricos, con lo que la respuesta de China era previsible: inundar Europa de coches híbridos enchufables, que es lo que está pasando.

La tibia respuesta de Bruselas

El hecho de que las grandes marcas alemanas (Mercedes, VW y BMW) vendieran el 50 % de sus coches en China mantuvo atada de pies y manos a Bruselas, que temía que Pekín respondiera con unos aranceles mucho más altos en su país.

La realidad es que a Pekín no le ha hecho falta penalizar el coche europeo para que las ventas se hayan desplomado en China más de un 40 %, nadie sabe muy bien por qué, pero esta situación ha provocado un agujero imponente en el bolsillo de las citadas marcas que no saben muy bien qué hacer.

Los barcos de transporte de coches se complementarán con industria local

Los barcos Ro-Ro traen miles de coches a diario a Europa

La contracción del mercado chino, superior al 20 % en lo que va de año, y el apoyo de Pekín a las marcas locales, con promociones como préstamos a interés cero a los conductores que compran coches chinos, ha provocado que la demanda se haya desplazado de manera casi instantánea hacia los coches locales, dejando de lado por completo al coche europeo.

La situación es tan extrema que hace unos días tanto el CEO de VW, Oliver Blume, como el sindicato del metal alemán, IG Metall, han pedido públicamente un incremento de los aranceles a la industria automovilística china que afecte sobre todo a los coches híbridos enchufables, pese al riesgo de que la respuesta de Pekín sea aún peor.

Los fabricantes europeos contemplan cómo además de desplomarse sus ventas en China, la llegada de miles de coches a diario está haciéndoles perder cuota de mercado de manera alarmante en Europa. Una ecuación de difícil solución que tan solo ha sabido resolver Trump por el momento cerrando su mercado a las marcas de este país.

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