En Europa este tipo de carteles son habituales desde el verano pasado
Combustibles
Europa teme al invierno por la falta de gasóleo en las gasolineras y en las calderas tras el cierre de 30 refinerías
En España el suministro de gasóleo está asegurado gracias a las cinco refinerías de Repsol, las dos de Moeve y la de BP que hay en territorio nacional
En los últimos 15 años han cerrado más de una treintena de refinerías en Europa, la oposición de Bruselas a los combustibles fósiles y la apuesta decidida por el coche eléctrico han provocado que desde la epidemia de Covid el cierre de este tipo de plantas de refino haya sido una constante.
La descarbonización de la atmósfera y los costes que deben pagar las empresas por las emisiones de CO2 han provocado esta cadena de cierres, pues las grandes cadenas de combustibles europeas han dejado de verlas como un negocio y han dejado de procesar unos 500.000 barriles diarios de petróleo, lo que ha dejado a Europa a merced de los mercados internacionales del gasóleo y la gasolina y ha multiplicado nuestra dependencia energética.
Europa, dependiente
Afortunadamente en España no solo no se han cerrado las refinerías existentes, sino que las empresas propietarias, en este caso Repsol (5), Moeve (2) y BP (1), han realizado una apuesta decidida por las mismas invirtiendo grandes cantidades de dinero los últimos daños, lo que a día de hoy asegura el suministro de gasolina y gasóleo en las estaciones de servicio de nuestro país, justo lo contrario de lo que ocurre en Europa, donde desde este verano el suministro llegó a fallar en numerosas gasolineras.
Refinería de Repsol
El gasóleo es el carburante más tensionado por una sencilla razón, la demanda de este combustible es altísima en Asia y con el grifo ruso cerrado los proveedores de gasóleo son escasos. Así , Europa se ve obligado a pagar a precio de oro cada litro de este carburante que entra en territorio comunitario, pues la alternativa es quedarnos sin él.
Gasóleo a precio de oro
Tal y como hemos dicho, afortunadamente España ha hecho sus deberes y a día de hoy ni ha habido episodios de escasez en nuestro país ni debería haberlos en todo el invierno, pues el suministro de gasóleo tanto para los automóviles como para las calefacciones está más que asegurado.
El problema es que lejos de pasar, el empeoramiento de la crisis de Irán no hace sino hacer subir el precio del litro de gasóleo, pues tal y como hemos dicho la demanda internacional de este carburante es muy elevada, pues sigue siendo clave en muchas industrias asiáticas y de Oriente Medio.
En Europa deben entender que lo eléctrico y lo fósil no son incompatibles
Hace ya casi una década que con la apuesta que hizo Europa por el coche eléctrico dejó de lado casi por completo a los combustibles fósiles, penalizando con importantes multas a las empresas que emitan CO2 a la atmósfera, lo que ha condenado a la industria europea del automóvil a una situación casi insostenible.