Los volúmenes de producción de China han provocado problemas de almacenamiento
Industria
China arrasa en la automoción: fabrica uno de cada tres coches en el mundo y siete de cada diez eléctricos
El gigante asiático muestra una superioridad insultante en capacidad de producción, pero su gran problema es encontrar mercado para tantos coches
Aunque no sea del dominio público, China lleva siendo el principal fabricante de automóviles en el mundo durante los últimos 17 años, lo que significa que su vinculación con el automóvil no es flor de un día, sino que es fruto de una política industrial volcada en el automóvil.
El problema es que durante esas dos décadas la producción inicial era de muy baja calidad, con vehículos que no superaban ni la normativa europea de seguridad y emisiones, por lo que era inviable exportarlos pese a que hubo algún tímido intento.
No superaban la homologación
De hecho, se trataba de una producción muy centrada en la demanda interna, pues las familias chinas pasaron de viajar en bicicleta a comprarse su primer coche coincidiendo con la eclosión económica del país asiático.
Los primeros coches chinos eran infumables, la mayoría copia de coches a la venta en otros países
Hablamos de una demanda interna de más de 25 millones de coches que se cubría básicamente con producción local y con los coches europeos que mandaban las principales marcas alemanas y francesas, que terminaron por contar con fábricas en el país asiático, siempre bajo una joint venture con alguna empresa local.
Europa ha ganado dinero en China
Aunque ya había comenzado tímidamente su desembarco, la covid de 2020 supuso el pistoletazo de salida para que los fabricantes chinos rompieran sus fronteras y se lanzaran a mercados como el europeo. La consigna del Gobierno de Pekín fue apostar todo al coche eléctrico, conscientes de su superioridad en esa tecnología, pues en materia de motores de combustión, China estaba y sigue muy retrasada respecto a Europa; de hecho, sus coches híbridos suelen usar motores de origen asiático de marcas como Mitsubishi.
MG fue uno de los primeros fabricantes que se atrevió a salir de China
Si nos metemos en materia de cifras, los datos son concluyentes; el primer dato que merece la pena conocer es que la producción mundial de vehículos va de los 90 a los 95 millones de automóviles desde hace más de una década.
Tomando esta tarta como referencia, Europa produce unos 18 millones de coches al año, por los 10 de los Estados Unidos y los 6 de la India, mientras que el líder absoluto sería China con entre 30 y 34 millones de vehículos en función de que contemos solo coches o coches e industriales.
La tarta mundial
Esto significa que a día de hoy China firma uno de cada tres coches que se producen en el mundo, pero lo que es más significativo todavía, China firma 16 de los 20 millones de coches eléctricos que se producen en el planeta.
China habla ya de eliminar la mano de obra humana en sus fábricas de coches
Esta brutal capacidad de producción contrasta también con el potencial del mercado interior chino, pues mientras que Europa exporta un 70 % de su producción de automóviles, China tan solo manda fuera de sus fronteras un 20 % por ahora, lo que da idea de la capacidad que tiene por delante.
Sobre todo si tenemos en cuenta que China cuenta hoy con más de 150 fábricas de coches que en muchos casos operan a medio gas por la crisis de sobreproducción en la que se encuentra inmersa su economía, frente a las menos de 100 plantas que quedan en Europa. A una media de 300.000 coches al año por fábrica, China tiene un potencial para fabricar 45 millones de coches al año, por los 30 de Europa, donde se están cerrando fábricas desde hace ya años.