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Fernando Marías

Fernando MaríasAlrevés Editorial

Fernando Marías (1958-2022)

La memoria de lo vivido

Fernando Marías tuvo una polifacética carrera como novelista, editor, guionista e inventor de conceptos culturales

Fernando Marías
Nació en Bilbao, Vizcaya el 13 de junio de 1958 y falleció el 5 de febrero de 2022 en Madrid

Fernando Marías Amondo

Escritor, guionista y editor

Fue un escritor, guionista y editor. Dijo que para él, un escritor solo «intenta simplemente comprender lo vivido. A veces se logran éxitos parciales y entonces el libro, ya terminado, resulta ser un camino que puede que puede interesar recorrer a otros».

«La resistencia frente a la mediocridad. Un ejemplo de cómo la literatura podía ser diferente, dentro y fuera de los libros. […] Era noble y generoso», con estas palabras despedía ayer la escritora Espido Freire a quien para ella fue un «hermano mayor», Fernando Marías.

Fue una película de Sam Peckinpah la responsable de su partida de Bilbao, su ciudad natal, a la capital, Madrid en 1975: «No sabíamos lo que iba a pasar con el país. Había mucha incertidumbre. Si tuviese que escoger el año de mi vida, sería ese año, el primer año en la Facultad de Ciencias de la Información donde estaba estudiando Imagen», dijo en una entrevista con la Ser.

Escribió sus primeros guiones para la pequeña pantalla, como los de la serie Páginas ocultas de la historia, una serie de 14 relatos que escribe junto con Juan Blas. Su primera novela La luz prodigiosa (1990) pasaría a la gran pantalla de la mano del director Miguel Hermoso en 2003 y cuyo guion escribió el propio Marías. También realizó el guion de de la película Invasor (Daniel Calparsoro, 2012). Ambas películas recibieron, entre otras, sendas nominaciones al Premio Goya al mejor guion adaptado.

Como escritor, a su novela La luz prodigiosa le seguirían Esta noche moriré (1992), El Niño de los coroneles, con el que fue obsequiado con el Premio Nadal de 2001, o La Isla del padre (2015), en el que cuenta la vida de su padre para entender la suya. Un «libro de aventuras en el que el héroe es mi padre y yo soy alguien que se cuenta y se indaga a sí mismo. Creo que más que liberarme del pudor para hablar de mi padre me he liberado del pudor para hablar de mí», expresaba en otra entrevista acerca de este libro.

Entre sus novelas dirigidas al público juvenil se encuentra Cielo abajo (Premio Anaya 2005 y Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2006) y Al otro lado de la brújula (Anaya 2021), novela de viajes y aventuras escrita junto a Rosa Masip. Escribía sus novelas juveniles de una manera que cualquier persona, ya fuese joven o adulta, pudiese leerla, pues este tipo de literatura «debe contener, más que ninguna otra, preguntas que no tienen que ser necesariamente cómodas, elementos de reflexión sobre el ser humano y sobre la sociedad en la que vivimos, y un compromiso nítido con el pensamiento libre y con la solidaridad».

Dos factores marcaron en gran medida su obra: aquello que vivía y la memoria de ella pues «ese hecho vivido, nada más acontecer, cruza la frontera hacia el territorio de la memoria, que de inmediato comienza a elaborarlo y reinterpretarlo, como el texto teatral que un mismo actor declamara una y otra vez, muchas a lo largo del tiempo, hasta el final de su vida».

En su última de sus facetas, el de editor, destacaron sus antologías para Alrevés Hnegra (2017) y Frankenstein resuturado (2018) y, también para lectores jóvenes, Como tú, 20 relatos + 20 ilustraciones por la igualdad (Anaya 2019) y Dicen que no hablan las plantas, una singular antología poética creada junto a Raquel Lanseros (Anaya 2021). Marías fue creador del colectivo Hijos de Mary Shelley, una compañía teatral. En su aventura como productor y actor de teatro realizó junto a su amiga y escritora Espido Freire la obra Esta noche moriremos, un dueto de monólogos. Seguido de obras como El hogar del monstruo, que fue estrenada en 2016 en el Centro Dramático Nacional bajo la dirección de Vanessa Montfort. Para él subirse a un escenario era «una descarga de adrenalina», pues te subías «con el compromiso de narrar una historia, seducir al público con una representación y no con una conferencia o una narración sobre tu último libro».

Escritor, guionista, editor y un amante de la cultura. Fernando Marías, con su generosidad y su amistad fue «el calor de una mano, aunque sea la de un desconocido».

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