Rudolf von Schönburg-Glauchau, conocido como el conde Rudi
El Conde Rudolf von Schönburg-Glauchau (1932-2026)
La Marbella más refinada
Alma del Marbella Club junto a Alfonso de Hohenlohe, hizo del famoso establecimiento el epicentro del buen gusto en la Costa del Sol
Rudolf María von Schönburg-Glauchau
Nació en el castillo de Wechselburg, Sajonia, Alemania, el 25 de septiembre de 1932 y falleció en Marbella el 17 de octubre de 2026
Diplomado por la Escuela de Hostelería de Lausana, en 1956 empezó a prestar sus servicios en el Marbella Club, del que fue director general creces entre 1961 y 1983 antes de regresar como consejero a partir de 1993. Caballero de la Orden de Malta, el Rey Don Juan Carlos le concedió la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica en 2002.
El Conde Rudolf von Schönburg-Glauchau, popularmente conocido en la Costa del Sol como el conde Rudi, llegó a Marbella en diciembre de 1956, recién diplomado por la prestigiosa Escuela de Hostelería de Lausana. Acudió a la Costa del Sol siguiendo el consejo de su pariente el Príncipe Alfonso de Hohenlohe. Ese último había fundado dos años antes el Marbella Club que, pese a estar en fase incipiente ya rezumaba altas cotasde refinamiento y buen gusto.
La labor del Conde von Schönburg-Glauchau consistiría –tras una etapa en México, también por indicación de Hohenlohe, para ampliar su conocimiento del negocio– en potenciar esas tendencias de refinamiento y buen gusto. Lo logró con creces entre 1961 y 1983, periodo en el que desempeñó la dirección del Marbella Club: con su cortesía, don de gentes y dotes para la hospitalidad, el Conde von Schönburg-Glauchau supo atraer a lo más granado de la buena sociedad internacional, desde reyes reinantes o exiliados hasta los más relevantes actores de Hollywood o conocidos empresarios.
Un éxito al que contribuyó el buen hacer de su mujer, la Princesa María Luisa de Prusia, con la que se había casado en mayo de 1971. Persona discreta y refractaria a publicidades baratas, la Princesa, prima segunda de la Reina Doña Sofía, lleva décadas implicada en una intensa actividad caritativa y filantrópica.
Ambos representan, asimismo, una cierta capacidad de la realeza a las exigencias de la vida contemporánea. Realeza también en el caso del Conde von Schönburg-Glauchau, pues procede de una dinastía que reinó durante siglos sobre acotadas porciones del suroeste de Sajonia, antes de ser mediatizada –es decir, preservando su rango, pero perdiendo sus funciones soberanas– por el Reino de Sajonia en un proceso que se desarrolló a principios del siglo XIX.
En el caso del Conde von Schönburg-Glauchau, sufrió, en su adolescencia las trágicas consecuencias de la Segunda Guerra Mundial: cuarto de ocho hijos, esa condición de segundón le privaba de la herencia del patrimonio familiar en un régimen, aún vigente, de mayorazgo. Con lo que no contaba era con tener que abandonar el castillo familiar de Wechselburg en 1945 ante el avance de las tropas soviéticas.