Complejines ante el rodillo de la izquierda
Lo de Collado Villalba es un buen ejemplo de lo que le ocurre a un partido de centro-derecha cuando quiere mostrarse un poquito de centro-izquierda
Les voy a resumir el programa que preparó con motivo del 8-M un ayuntamiento madrileño de una ciudad de 60.000 vecinos. Bajo el título de Celebrando ser mujer idearon varias actividades. Paso a enumerar algunas: Tejiendo Igualdad, Creciendo en igualdad, Hora violeta, Lideresas 2026, Un mundo de masajes, para «conectar con nuestro cuerpo».
Como colofón de sus fastos del 8-M eligieron una obra satírica teatral titulada Ser Mujer, escrita originalmente en valenciano y a cargo de una compañía de aquellas tierras de sesgo, por supuesto, «progresista». En la pieza se ensalza el aborto, se ridiculiza a los hombres, se banaliza la familia y se alude a curas pederastas. La representación se ofreció con entrada gratuita en el auditorio municipal, pues patrocinaba la función el Ministerio de Igualdad del Gobierno de Sánchez. El cartel la presentaba como «una reivindicación del feminismo y la sororidad» (que en la jerga de la izquierda es la solidaridad entre mujeres para lograr el «empoderamiento»).
Y ahora les hago una pregunta fácil: ¿Qué partido creen que gobierna el ayuntamiento que puso en marcha semejante programa con motivo del 8-M? Me responderán que tuvo que ser el PSOE, Sumar o Podemos. Pero no. Fue el PP, que es quien manda en la población en cuestión, Collado Villalba. En las últimas municipales ganó con 10 concejales, frente a 7 del PSOE. Vox obtuvo 4, Más Madrid, 1, y una agrupación local, 3. Es decir: la mayoría de los votantes de Collado se inclinaron por la derecha. Entonces, ¿por qué les endilga el PP un programa del 8-M que es un calco de los del «progresismo»? Pues por los complejines, por un absurdo sentimiento de inferioridad ante la izquierda, acrecentado con el actual giro al centro, que les lleva a intentar ser también un poquito «progresistas».
El programa del 8-M fue organizado por la Concejalía de Familia, Servicios Sociales y Mujer. Su titular era Noelia Rosario Díaz Vaca, que en 2019 llegó al Ayuntamiento en las filas de Vox y en 2023 concurrió con el PP. Cuentan que es una persona muy católica y profamilia. Al ver el tono soez de la representación teatral, Noelia se enfadó, se subió al escenario y suspendió la representación. Ese gesto le ha costado el puesto. Ha acabado dimitiendo, pues su propio partido se plantó contra ella ante una polvareda bien amplificada por la prensa y la radio priseras. Pero el verdadero error es previo. El auténtico patinazo no fue la invasión del escenario con la obra en marcha –aun siendo una acción excesiva, en mi modesta opinión–, sino el haber contratado una pieza que en modo alguno se ajustaba a lo que cabe esperar del programa cultural de un Ayuntamiento gobernado por la derecha.
El PP está muy despistado en lo que hace a las cuestiones morales y la batalla de las ideas. Desdeña ese frente para centrarlo todo en denunciar las tropelías de Sánchez y presentarse como el partido de la gestión. Ambos aspectos son muy necesarios –por ejemplo sus propuestas económicas de ayer mismo son acertadas–, pero resultan insuficientes. Para lograr una alternativa sólida, la crítica a Sánchez y la oferta de una buena gestión han de estar acompañadas de una manera de ver la vida distinta a la del rodillo de la ingeniería social del PSOE.
El marianismo nunca lo entendió, y el actual titular parece que tampoco acaba de aceptarlo. ¿Resultado? Fuga de votos por el flanco diestro. Algunos votantes que buscan café de centro-derecha se decepcionan si les ofrecen achicoria de centro-izquierda.