Fundado en 1910

Las películas y series de periodistas han hecho mucho daño. Impera una concepción idealizada y emocionante de la profesión, que no se corresponde demasiado con la realidad. Salvo en contadas excepciones, la labor de los informadores es rutinaria, fatigosa y poco remunerada. Ni siquiera existe ya la jocosa bohemia de antaño en las redacciones. Además, a veces nuestro nivel de conocimiento de los asuntos es más superficial del que aparentamos.

Sin embargo, el público tiende a pensar que los periodistas estamos en la pomada de todos los secretos, en especial los que trabajamos en el hervidero de Madrid. Así que no hay cena o aperitivo con amigos o conocidos -dos categorías muy distintas- donde no te hagan la pregunta del millón: «¿Cuándo crees que convocará elecciones Sánchez? ¿Lo ves con posibilidades de aguantar?».

Mi respuesta era siempre la misma: se atornillará al poder hasta el final, pase lo que pase, por su egolatría casi patológica –o sin casi–, y también porque la Moncloa se ha convertido en su escudo de autodefensa ante posibles disgustos en tribunales.

Sin embargo, este lunes he cambiado de opinión. Creo que Sánchez convocará elecciones de inmediato, en cuanto pasen las andaluzas. Y es que existe un argumento incontestable en favor de tal tesis: el CIS de Tezanos, que asegura que el amigo de Petro, Sheinbaum, Irán y Hamás sube como la espuma y está en su mejor momento, goleando al PP.

O Tezanos es un sinvergüenza sectario que manipula los sondeos, algo que el Gobierno niega de plano, pues lo presenta como un sociólogo muy serio y eminente. O Tezanos dice la verdad y Sánchez está ahora mismo más fuerte que nunca.

Según el último y llamativo guiso de la cocina del CIS, el PSOE de Ábalos, Cerdán, Begoña, David Sánchez, Ortiz y los tres años sin Presupuestos ganaría de tacón los comicios, con 12,8 puntos de ventaja sobre el PP. Un milagro político.

Sánchez, que siempre ha sido un candidato flojo, superaría su mejor registro, el de abril de 2019, cuando ganó con doce puntos sobre el PP y 123 escaños (nótese que Feijóo venció en las elecciones de 2023 con 14 diputados más que los del mejor dato de Sánchez, pero aun así no ha podido, o no le han dejado, gobernar).

Sánchez se quedó en 2023 a solo 1,4 puntos de Feijóo. Si ahora mismo estuviese 12,8 puntos por delante, como asegura Tezanos sin ponerse colorado, el PSOE estaría descorchando botellas de champán en Ferraz y Sánchez se apresuraría a convocar elecciones, pues una ventaja así le garantizaría cuatro años más en la Moncloa, su particular anillo de Gollum.

Los gazpachos de Tezanos, que pasó de la Ejecutiva del PSOE a presidir el CIS, no son las únicas encuestas que se elaboran en España. El promedio de todas las demás asegura que el PP ganaría con 31,8 % del voto, frente a un 27,4 % del PSOE. Es decir, mientras Tezanos sostiene que Sánchez arrasa con 12,8 puntos arriba, las firmas demoscópicas sostienen que está 4,4 puntos por debajo del PP, y que ese partido y Vox suman una holgada mayoría absoluta, con 194 escaños en su horquilla más desfavorable.

Sánchez está ya de salida, porque la media de todos los sondeos sitúa la suma de PP y Vox 18 escaños por encima del listón de la mayoría absoluta. Y a eso no hay quien le dé la vuelta en solo año y pico (y más cuando de camino lo probable es que veamos la condena del hermanísimo y nuevos síncopes en los juzgados).

El promedio de toda la trayectoria de Tezanos refleja que da una media de 4 puntos de menos a la derecha y de 4,5 puntos de más a la izquierda. Conclusión: Tezanos se dedica sistemáticamente a manipular de manera intencionada las encuestas del CIS para favorecer a su partido, el PSOE. Y toda vez que esos sondeos se pagan con dinero público, el veterano sociólogo, de 79 años, es un truhan de manual que está prevaricando. Y prevaricar por ahora es un delito.

Se ha presentado en los tribunales una denuncia del PP contra este pícaro de la demoscopia. Si no prospera, habrá que mandar a esos jueces a recibir clases básicas de estadística, porque la golfada es manifiesta. Lo que hace el PSOE con Tezanos, utilizar dinero público para divulgar encuestas manipuladas, es lo mismo que le costó su puesto y su carrera a uno de los políticos más prometedores de Europa, el canciller austriaco Sebastian Kurz. Pero claro, a lo mejor resulta que Austria es una democracia, mientras que Sanchistán...