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HorizonteRamón Pérez-Maura

El que iba a contar nubes

Apuesto a que seguiremos viendo cómo salen nuevas noticias sobre las actividades de Zapatero en Venezuela. Y cómo la imagen que nos han vendido de estraperlo de un político que solo quiere mediar, conciliar, pacificar se evapora y aparece la verdadera cara del que se iba a dedicar a contar nubes

Si España fuese una democracia normal, la ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, habría dimitido por mentir flagrantemente en su comparecencia del martes ante la prensa. Porque la única razón por la que pudo no haber mentido es porque no sabía de qué hablaba. Y esa también sería una razón para dimitir o que te destituyan. Pero aquí no dimite nadie. Al último al que forzaron a dimitir fue a Santos Cerdán y acabó durmiendo a costa del Estado. Y lo que le queda.

La sesión de control al Gobierno ayer fue muy reveladora. Un puro «Y tú más» por parte de Sánchez y sus ministros. La bancada del Gobierno le canta loas a las políticas de Rodríguez Zapatero, pero ya nadie pone la mano en el fuego por él. Miren cómo las tiene de calcinadas María Jesús Montero defendiendo a otros corruptos. Las loas a su gestión gubernamental fueron ayer perfectamente contestadas por la diputada Cayetana Álvarez de Toledo, recordando el Pacto del Tinell y el blanqueamiento de Bildu, entre otros méritos del expresidente. Como para hacérselo mirar.

Desde la mentira de Elma Saiz el martes por la mañana hasta las posiciones de ayer, el PSOE ha ido corrigiendo, recogiendo velas, porque el auto del juez Calama es de una solidez contundente. Y todo el que se lo ha leído lo sabe. Ya no vale hablar de lawfare, ni insinuarlo.

Como bien señaló ayer Alberto Núñez Feijóo, José Luis Rodríguez Zapatero solo pudo liderar la red criminal por la que se le ha imputado porque contaba con una relación directa con Pedro Sánchez. Esa es la clave de todo. Y por eso Sánchez ayer estaba tan demacrado. Porque él avaló la corrupción de Zapatero.

La mejor prueba de lo mal que ve las cosas el presidente es que ayer volvió a sacar el comodín Marcial Dorado, junto a quien hicieron una foto a Núñez Feijóo hace 31 años. En julio de 2025, durante el pleno monográfico por la imputación y encarcelamiento de Santos Cerdán, Sánchez empleó ese mismo comodín. Al que tiene que recurrir cuando su posición es indefendible. Cuando la enumeración de hechos le arrolla. Como es el caso de los que aparecen en el auto del juez Calama.

Rodríguez Zapatero ha logrado ponerse en el punto de mira de Estados Unidos. Tanto Venezuela como China son dos regímenes que no cuentan con la complacencia de Trump ni de la mayoría del Congreso. Y que Rodríguez Zapatero sea el último mentor político de Sánchez hace que el Gobierno norteamericano tenga mucho más interés en seguir todas sus actividades. Apuesto a que seguiremos viendo cómo salen nuevas noticias sobre las actividades de Zapatero en Venezuela. Y cómo la imagen que nos han vendido de estraperlo de un político que solo quiere mediar, conciliar, pacificar se evapora y aparece la verdadera cara del que se iba a dedicar a contar nubes. Como todo en este socialismo, era mentira. A él solo le interesaba contar billetes. Su supuesto buenismo tendrá que esperar a que lo cuente otro.

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