Fundado en 1910

Menchu Álvarez del Valle, abuela de la Reina Leticia, fue una gran profesional de la Radio en España. Vivía en Ribadesella, en el oriente del Principado. Ribadesella es una preciosa localidad, en la que el río Sella cambia de sexo, se convierte en ría y se entrega al Cantábrico. El día del descenso del Sella, desde Arriondas a Ribadesella sólo es comparable, por la multitud que acompaña a los piragüistas y las cogorzas que se agarran muchos aficionados, a la regata en el Támesis cuando compiten los remeros de las universidades de Oxford y Cambridge.

En sentido figurado, una noche de regatas, el gran personaje de Wodehouse Bertram –Bertie-, Wooster, le robó el casco a un policía y fue llevado ante la Justicia, cuyo juez, Sir Roderick Glossop, le sopló diez libras victorianas de multa por semejante ultraje a la autoridad. El único problema de Ribadesella es que, en un barrio de su municipio, nació Adriana Lastra, lo cual no deja de ser una calamidad injusta y una carga poco superable.

En diciembre de 2019, concedió una entrevista a Entrambasaguas, de OK Diario, con la condición de que fuera publicada con posterioridad a su fallecimiento. En ella, doña Menchu, defiende a ultranza a su nieta la Reina, nos revela el esfuerzo de su aprendizaje de cuatro idiomas, y denuncia la muda reacción del feminismo profesional cuando la Reina es atacada por la mugre radical –esto es mío-, de las feministas desorbitadas.

«Ohhh las mujeres… las mujeres somos… cuando queremos ser malas. No tendremos fuerza física, pero»… Sin decir, por prudencia, lo que pensaba, lo dijo todo.

Y nos hace partícipe de su cariñoso regaño al Rey, su nieto político. Pero desandemos el tiempo hacia los años de la Transición.

Era presidente de la Generalidad el Muy Honorable –en este caso encaja perfectamente el tratamiento protocolario–, José Taradellas, el señor «Josep». Recuerdo una entrevista en Antena 3 de Radio de la calle Oquendo, la entregada por Godó a Jesús Polanco. Tarradellas habló de La Generalidad, los consejeros, Lérida y Gerona. Cuando el entrevistador le preguntó por el uso de voces españolas en sus respuestas, Tarradellas le respondió, que si la entrevista que le hacían era en español, decir «Generalitat», «Conseiller», «Lleida» o «Girona» era una cursilería localista. Claro, Tarradellas era un hombre culto y bien educado.

Y narró un encuentro con un consejero del Gobierno de la Generalidad de Cataluña que se presentó en una reunión en el Palacio de San Jaime, en mangas de camisa, pantalones vaqueros y chancletas. –No ha sido usted convocado a una fiesta campestre, sino a una reunión del Gobierno de Cataluña. Vuelva a su casa, cámbiese y aunque llegue tarde a la reunión, hágalo respetando a los que usted representa.

Y el consejero, el imbécil de Xirinachs (Q.E.P.D.) no fue admitido en la reunión. Aunque fuera un imbécil, el deseo de su descanso en paz no se lo niego a nadie.

En 2016, el Rey recibió en audiencia al dirigente de Podemos, Pablo Iglesias. El Rey, para recibirlo, lo hizo con traje, camisa y corbata. El visitante, para ser recibido por el Rey, se presentó en camisa con las mangas remangadas, Y en el primer encuentro que Menchu Álvarez del Valle tuvo con su nieto político le espetó: ¿Por qué recibiste al gilipollas del Coletas si iba en mangas de camisa?

Pocos días más tarde, el gilipollas del Coletas, como le llamaba doña Menchu, lució un «smoking» para asistir a la entrega de los infravalorados –con todo motivo para ello–, Premios Goya.

La respuesta del Rey a doña Menchu, se la llevó a su tumba.

Descanse en paz la gran señora de la Radio en España.

  • Publicado en la web de Alfonso Ussía el 30 de julio de 2021