Cartas al director
El estado de salud del presidente
Las mentiras, falsedades o medias verdades, sobre el estado de salud del presidente.
La salud es una cuestión personal especialmente protegido por la Ley de protección de datos. Pero, cuando nos referimos a Altas Autoridades del Estado, como la Jefatura, en el caso del Rey, o del Presidente del gobierno, la situación cambia. Su responsabilidad es encontrarse en perfectas condiciones físicas y psicológicas, porque toman decisiones colectivas que nos afectan a todos.
Pedro Sánchez no está nada bien. Su lamentable estado físico, que se le nota mucho a simple vista, puede originar comentarios sobre sus posibles dolencias cardio vasculares, y no digamos ya sus alteraciones y respuestas, al nivel psicológico, cualquiera sabe la base científica que conlleva.
Lo cierto es que Sánchez está en su derecho de no reconocer su auténtico estado de salud y sus padecimientos. Decir la verdad o mentir. Lo segundo, algo muy habitual en este personaje. Pero los ciudadanos tenemos también el derecho de conocer, públicamente, las condiciones físicas y mentales de nuestros responsables políticos. Y reclamar transparencia. Al final, respecto a la salud, es absurdo el jugar con el enredo, porque todo se acaba sabiendo. Es de sentido común