Cartas al director
La buena política y la ideología
Parece que para aprender bien necesitamos un contexto. También podemos decir, que necesitamos un buen esquema. O unas buenas «perchas» para colgar la información que llega. Nuestro cerebro tiende a procesar configuraciones globales. Los aprendizajes aislados no se retienen, es decir, se olvidan, se volatilizan. Esta idea nos la transmitió reciente una especialista a un grupo de enseñantes. A todos nos pareció incuestionable.
Unos días más tarde hablé con una persona que se considera comunista. A pesar de que valoro la mayoría de las ideas de esta persona, después del debate, mis ideas sobre las ideologías han cambiado. Estoy pensando en el marxismo, el generismo, el feminismo, y especialmente en la que ahora es más masiva: La ideología de Trump, «el nuevo nacional-populismo». (..). Como os decía: Estoy cambiando: Sigo pensando que para aprender, necesitamos un buen esquema, que guie la construcción del conocimiento. Pero ya no digo, que en política necesitamos una ideología o esquema que guíe a los que se han de movilizar y a los que han de decidir. He cambiado, porque las ideologías contienen dogmas. Resumiendo: ¡Prefiero a los políticos pragmáticos!