Fundado en 1910

Cartas al director

Héroes o villanos

La Historia tiene una costumbre desagradable: espera.

Mientras nosotros discutimos, obedecemos, protestamos o miramos hacia otro lado, ella permanece al fondo de la habitación tomando notas. Apunta quién habló, quién calló, quién sabía y, sobre todo, quién decidió no preguntar. Después pasa el tiempo, abre el cuaderno y coloca cada nombre en su sitio.

Quizá por eso la crisis de Ceuta no sea únicamente una historia sobre fronteras, inmigración o Marruecos. Puede acabar siendo una historia sobre personas: sobre lo que hicieron cuando todavía podían elegir qué hacer.

El 30 de julio, Juan Jesús Vivas pidió una respuesta extraordinaria del Estado ante una situación que consideraba de emergencia nacional. Ahora quedan preguntas que corresponde esclarecer a las instituciones y a la Justicia: quién sabía qué, desde cuándo, qué información llegó, a qué despacho y qué decisiones se tomaron o dejaron de tomarse.

Hasta que las pruebas hablen, convertir sospechas en sentencias sería otro error. Pero hay algo que no necesita sentencia: la responsabilidad individual ante los momentos excepcionales.

Nos gusta imaginar que héroes y villanos vienen etiquetados de fábrica. No es así. La diferencia aparece cuando alguien debe escoger entre el cargo y la conciencia, entre la disciplina y los hechos, entre proteger unas siglas o cumplir con su responsabilidad.

Quizá todavía sea pronto para escribir algunos nombres bajo el título de esta carta. A ciertas personas la Historia aún les está concediendo tiempo: para hablar, acreditar, rectificar o explicar lo que saben.

Porque existe otra frontera además de la de Ceuta. Cabe entera dentro de una persona: separa aquello que sabemos de aquello que estamos dispuestos a hacer con lo que sabemos.

La Historia continúa al fondo de la habitación.

Todavía no ha cerrado el cuaderno.