El ministro del Interior, desbordado con cada incidencia que afecta a su cartera, tiene a cientos de agentes de Policía y Guardia Civil pidiendo colaborar en las labores de rescate y limpieza de las zonas afectadas por la gota fría. También a militares, e incluso bomberos franceses, cuya ayuda ha rechazado alegando que no los necesita «por ahora». ¿Cuándo los necesitará entonces?