La responsable de Tribunales de El Debate, María Jamardo, refleja hoy en una crónica judicial la delicada situación de Francina Armengol, que formalmente es la tercera autoridad del Estado. La declaración de Aldama y una cuarentena de mensajes incautados por la UCO la van acercando a un horizonte en el que puede aparecer la palabra banquillo, debido a su actuación como presidenta de Baleares en el Caso Mascarillas. Si se cumple esa hipótesis, Sánchez lograría lo nunca visto: el procesamiento de su mujer, su hermano, sus dos hombres fuertes del PSOE, su fiscal (ya condenado) y su presidenta del Congreso. Y ahí sigue…
Dolores Vilavedra
Dolores Vilavedra
¿Se imaginan que un matrimonio se repartiese las presidencias de la Real Academia Española y el Instituto Cervantes? Pues algo así se está tramando en Galicia a escala regional. Henrique Monteagudo, vinculado en su hora a Sumar, es el presidente de la Real Academia Gallega, y se están dando pasos para que su mujer, la filóloga Dolores Vilavedra, de ideario político nacionalista, se convierta en la presidenta del Consejo de la Cultura de Galicia. Un matrimonio quedaría así al frente de las dos instituciones más importantes de la cultura gallega, con sus dietas y canonjías varias. ¿Y qué opina el Gobierno de la Xunta que preside el PP? Por ahora, nada. ¿Les gustan estos mangoneos, o es que tienen miedo del rodillo cultural del nacionalismo y prefieren someterse a él? El tiempo dirá. Se espera que condenen este chalaneo cultural, o que Vilavedra retire su candidatura. Lo contrario resultaría inaceptable.
Diana Morant
¿Qué pasa cuando un ministro no se dedica a su ministerio? ¿Qué ocurre cuando ocupa buena parte de su agenda con actos en su tierra, donde es candidata? Pues lo que ocurre es que la gestión flojea y en ocasiones se derrapa. Diana Morant ejerce como ministra de Ciencia desde 2021 y durante su mandato hemos asistido al descrédito y hundimiento del CNIO, del que ahora ya desertan los patronos privados. Lo que debería ser un centro de excelencia en la investigación contra el cáncer ha degenerado en un foco de corruptelas y malas prácticas. Pero la ministra estaba muy ocupada con sus intrigas políticas en Valencia, en lugar de atender a su cartera y a lo que de ella depende. De poco le ha servido, pues está hundida en las encuestas al Gobierno de la Comunidad Valenciana.